UNA LIGA PARA GALICIA
21 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Dice un popular refrán gallego que las meigas, haberlas, hailas. Pues bien, un conjuro elaborado por una de ellas, coruñesa y además deportivista, ayudó al cuadro de Javier Irureta a mantener una extraordinaria racha de victorias en Riazor.La historia arranca en la semana previa a la visita del Real Madrid a A Coruña, a principios de febrero pasado, justo cuando el Dépor atravesaba por uno de sus peores momentos en la Liga. Acaba de caer goleado en Valladolid (4-1) y recibirá sin descanso a un resucitado equipo de Vicente del Bosque. Santi V., un vecino de la citada meiga, ejerció de intermediario entre ella y el Deportivo. «Ni echa las cartas ni nada. Es más, ella lo pasa fatal con esos poderes que dice que tiene, pero que son verídicos», cuenta.RemedioEl remedio para que Riazor se convirtiera en un fortín es sencillo. Era preciso enterrar en cinco puntos concretos del terreno unos ajos. Santi V., también un deportivista de pro, no se lo pensó dos veces y los compró a una tienda especializada. Allí se quedarían hasta el final de la Liga.Pero la segunda parte del conjuro obliga a actualizarlo antes de cada partido. Santi cogía un producto especialmente recetado por la meiga, y el sábado, antes de los partidos del Dépor delante de sus aficionados, se iba a esos puntos del césped donde estaban enterrados los ajos y echaba encima un puñado de dicha sustancia. En el último de los cinco puntos, es preciso lanzarlo hacia atrás, y con la mano derecha. Además, durante los encuentros, el técnico irundarra tendría que guardar en un bolsillo una bolsita con una selección de hierbas. Irureta, católico practicante _confiesa que va a misa a la iglesia de los Salesianos, al lado de su hotel_, no puso en principio obstáculos. La cosa funcionó ante el Madrid. El Dépor le pasó el rodillo: 5-2. Irureta se quedó con la copla. Santi V. repitió la operación antes de que jugase el Athletic. 2-0 fue el resultado final. El buen hacer deportivista (y el conjuro) tumbó sucesivamente al Valencia (2-0), Oviedo (3-1), Atlético (4-1) y Real Sociedad (2-0). En la bahía del Orzán también se hundió el Arsenal (2-1), aunque la eliminatoria de la UEFA ya estaba en sus manos.