«Torrente presidente», un desparrame de amiguetes

CULTURA

Santiago Segura, que encarna una vez más a Torrente, también dirige, de nuevo, la sexta entrega de la saga.
Santiago Segura, que encarna una vez más a Torrente, también dirige, de nuevo, la sexta entrega de la saga.

Santiago Segura consagra en pantalla el lado más oscuro del facha que muchos llevan dentro pero no se atreven a relucir

13 mar 2026 . Actualizado a las 20:54 h.

Dejas la butaca algo desconcertado. Es tal el desparrame de amiguetes en Torrente presidente que uno se pierde y resulta inevitable acabar en el espóiler. Pone la guinda al filme la aparición del apestado Kevin Spacey, convertido en piedra angular de una trama que —después de dos tercios de comedia disparatada— deriva en maneras de thriller. Y, ¡oh, sorpresa!, rodado al modo canónico, considerando lo que acostumbra trabajar el director de Carabanchel con su chapucera franquicia Padre no hay más que uno. La cinta, eso sí, es un torrente de amiguetes porque, desde su inicio, va dando paso a un sinfín de rostros conocidos en breve tránsito junto a algunos fijos discontinuos de la saga, de Gabino Diego y Jesulín de Ubrique a Cañita Brava, Neus Asensi y un muy nutrido listado que incluye a famosos de la radio, la televisión y los medios de comunicación: Carlos Herrera, el Gran Wyoming, Jordi Évole, Juan del Val, Pablo Motos, José Luis Moreno, Bertín Osborne… Hasta llegar a otro punto álgido, con Alec Baldwin parodiando a Trump, que irrumpe en la campaña electoral del partido Nox —caricatura obvia de Vox—. Sazonado así con un asunto facilón de nulas aspiraciones intelectuales, y por eso Segura utiliza el bareto del barrio regentado por Cañita para subrayar su peripecia: el filme hace aflorar tópicos y más tópicos en su visión de la política española por un personaje que ya nació facha, casposo, guarro, machista, misógino, pufero, racista, putañero, alcohólico, faltón «y del Atleti» en aquel inaugural Torrente, el brazo tonto de la ley (1998). Ahora, el personaje se muestra más delgado y suavizado en la cultura del exceso, pues, casi tres decenios después, la sociedad, los espectadores, no está para pasadas de frenada por mucho que sea José Luis Torrente.

Hace años que el productor, guionista, director e intérprete está en la cresta de la ola, forrado sirviendo películas a la manera de don Mariano Ozores (1926-2025), director con más de un centenar de largometrajes y, dicen, más de 90 millones de entradas vendidas desde 1959. Quizá por eso se considera en su derecho a hacer cuanto le viene en gana, al modo de don Luis de Góngora de «Ande yo caliente, y ríase la gente», esa gente que vienen a ser los críticos a los que don Santiago Segura les dedica un «que les den». Y es que ni cartel, ni tráiler, ni fotogramas —nada de adelantar material para favorecer el trabajo—, ni pases de prensa, solo él con su camiseta de Torrente, presidente, lo que es suficiente para que los exhibidores de este país le laman los pies y le erijan un monumento al salvarles buena parte de la temporada —y van seis—, pues quien más, quien menos se dejará unos eurillos en la sala... para irse contentillo.

El público es soberano, y le aplaudirá con las orejas o lo pondrá a caer de un burro. Da igual. Santi consagra en pantalla el lado más oscuro del facha que muchos llevan dentro, pero no se atreven a relucir, primero porque Segura quiere y puede, y los señores de las salas lo reciben con banda de música y fuego fijo y volador, como en las fiestas de pueblo.

En fin, don Santiago de Góngora arrasará en taquilla y andará caliente mientras se ríe la gente. A las cosas del buen cine y su dignidad formal «que les den».

«TORRENTE PRESIDENTE»

España, 2026.

Dirección y guion: Santiago Segura.

Intérpretes: Santiago Segura, Gabino Diego, Carlos Areces, Kevin Spacey, Ramón Langa, Cañita Brava, Neus Asensi, el Pequeño Nicolás, Fernando Esteso, Leo Harlem, Alec Baldwin, José Luis Moreno, Josele Román, Bertín Osborne, Jordi Sánchez, Mariano Rajoy.

Comedia.

102 minutos.