Eduardo Blanco Amor, tras la estirpe y la tradición intelectual del padre Feijoo

Adolfo Sotelo Vázquez

CULTURA · Exclusivo suscriptores

Eduardo Blanco Amor fotografiado en el balcón de una casa en Caracas, en el año 1952. A la derecha, retrato de Benito Jerónimo Feijoo realizado por Juan Bernabé Palomino, que fue publicado como ilustración de su obra «Theatro critico universal» (Blas Román, Madrid, 1781) y que se conserva en la Biblioteca Nacional de España.
Eduardo Blanco Amor fotografiado en el balcón de una casa en Caracas, en el año 1952. A la derecha, retrato de Benito Jerónimo Feijoo realizado por Juan Bernabé Palomino, que fue publicado como ilustración de su obra «Theatro critico universal» (Blas Román, Madrid, 1781) y que se conserva en la Biblioteca Nacional de España.

El novelista ourensano editó en Buenos Aires una gran antología del pensador ilustrado

01 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Al padre Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) no se le puede ignorar ni minusvalorar. Su personalidad es la más representativa de lo que Paul Hazard en un libro memorable denominó La crisis de la conciencia europea


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