Lídia Jorge, Ledicia Costas y David Uclés, el «inmenso honor» del premio San Clemente de literatura

Emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

David Uclés, Ledicia Costas y Lídia Jorge, posando este miércoles en el santiagués IES Rosalía de Castro.
David Uclés, Ledicia Costas y Lídia Jorge, posando este miércoles en el santiagués IES Rosalía de Castro. SANDRA ALONSO

Los tres escritores ensalzan el valor de un reconocimiento que conceden los lectores jóvenes

22 ene 2026 . Actualizado a las 08:11 h.

Todo escritor busca entretener y atrapar. Conseguirlo y al mismo tiempo trascender y enriquecer son palabras mayores que el joven jurado de los premios San Clemente —convocados por el IES Rosalía de Castro (Santiago) en las categorías de novela en lenguas extranjera, castellana y gallega— observó en esta edición en Misericordia (La Umbría y La Solana), de Lídia Jorge; La península de las casas vacías (Siruela), de David Uclés, y Pel de cordeiro (Xerais), de Ledicia Costas.

Los tres escritores recogieron ayer su premio en una intensa jornada que comenzó por la mañana con un acto abierto en el que los autores trasladaron a los jóvenes el «inmenso honor» de recibir un premio concedido por estudiantes de bachillerato, reflexionaron sobre sus obras y también hablaron sobre sus próximos proyectos. Previamente, Isabel Digón, portavoz del alumnado, reconocía que «formar parte deste xurado é unha experiencia única» y Gemma Paredes, directora del IES Rosalía de Castro, agradecía a los premiados su cercanía y complicidad.

Ledicia Costas valoró especialmente que el jurado analizase su novela con «cariño, pero tamén con pensamento crítico e con contundencia», sobre todo teniendo en cuenta una particularidad que la propia autora reconoció orgullosa: «O público mozo e o público infantil son o meu público natural e o meu favorito». Sobre sus proyectos literarios, la escritora viguesa avanzó que está trabajando a tres bandas: una novela juvenil de literatura fantástica, una nueva colección de narrativa infantil que verá la luz en el mes de septiembre y también se está documentando para su siguiente novela, la que será la cuarta pensada para un público adulto.

David Uclés, reciente ganador del Nadal con La ciudad de las luces muertas, recordó las negativas editoriales que padeció hasta que La península de las casas vacías llegó a las librerías para convertirse en una obra de referencia. También subrayó la importancia que tuvo el hecho de haber vivido en Santiago y ya anunció que su siguiente novela, para la que se dio un plazo de al menos cuatro años, abordará el impacto del virus VIH, una temática que, casualmente, es uno de los hilos conductores del libro Golpes de luz (2021), de su compañera de premio Ledicia Costas.

La escritora lusa Lídia Jorge enamoró por su particular mezcla portugués, gallego y castellano, lenguas con las que transmitió la emoción que le produjo que Misericordia, una novela que nació con la pandemia con formato de diario de una mujer mayor, conectase con el público joven, que captó su mensaje y los nudos de su narrativa. Sobre su próximo libro, el que aparcó con la irrupción del coronavirus, reconoció que no sabe a dónde la llevará. «Síntome como unha toupa, escribindo baixo terra, sen ollos, pero si con corazón», explicó.

Eso sí, tanto Jorge como Uclés, desde sus respectivas obras, porfiaron en reivindicar la literatura como una buena cura contra el pesimismo y el fascismo. «Si la literatura muere, muere nuestra humanidad», advirtió Lídia Jorge.

«Mi editor me dijo que recibía una cosa más preciosa que el Nobel», celebra la autora portuguesa

Los premios San Clemente están cargados de valor añadido porque el jurado que los concede está formado por jóvenes, en este caso estudiantes de los institutos Antonio Fraguas (Santiago), Antón Losada Diéguez (A Estrada), 12 de Outubro (Ourense), Isaac Díaz Pardo (Sada), Sanxillao (Lugo), Ramiro de Maetzu (Madrid), Lycée Saint François Xavier de Vannes (Francia), Grimmelshausen Gymnasium de Gelnhausen (Alemania), Hockerill Anglo European College (Reino Unido) y el centro anfitrión. Y a diferencia de los que conllevan un reconocimiento económico, su veredicto es solo literatura. Fue así que los ganadores lo recibieron con añadida emoción.

David Uclés afirmó que si ya con la nominación «estaba cumpliendo un pequeño sueño», tras haberlo ganado piensa que «los premios más bonitos son los que tienen un jurado real»; y lo consideró una «palmadita de futuro». Ledicia Costas reconoció que ni ella ni su editor imaginaron que Pel de cordeiro atraería al público joven. «É verdadeiramente emocionante, estou agradecida», declaró para confesarse muy honrada de compartir distinción con Uclés y Lídia Jorge. La autora lusa confirmó que la concesión del San Clemente está teniendo mucha repercusión en Portugal: «Toda la gente me habla de este premio y mi editor, que es gallego, me dijo que recibía una cosa más preciosa que el Nobel».