En ella se reflexiona sobre cómo «en cada humano hay algo monstruoso», apunta el jurado. Llegará a las librerías el 26 de noviembre
03 nov 2025 . Actualizado a las 18:57 h.El escritor argentino Pablo Maurette (Buenos Aires, 1979) ha ganado el 43 Premio Herralde de Novela con El contrabando ejemplar, presentado bajo el seudónimo de Carlos Bernárdez y que llegará a las librerías el 26 de noviembre. El fallo del premio se ha dado a conocer este lunes en un acto en El Palauet, en Barcelona, después de haberse recibido un total 892 originales y de haberse seleccionado cinco, entre los que se eligió la obra y autor ganadores. El jurado ha estado compuesto por los escritores Cecilia Fanti (de la librería Céspedes Libros de Buenos Aires), Gonzalo Pontón Gijón, Marta Sanz y Juan Pablo Villalobos, así como por la editora Silvia Sesé; y el premio está dotado con 25.000 euros.
Tras agradecer el reconocimiento, Maurette ha reivindicado el género de la novela, insistiendo en que no está muerto, y ha añadido que su libro cuenta con elementos de la picaresca española del siglo XVI y XVII, un género que asegura que le encanta y que es «uno de los más frescos de los últimos 500 años». El contrabando ejemplar incorpora elementos místicos, como la historia del niño monstruo, y aborda temas como el peronismo y antiperonismo y las relaciones fuertes a pesar de tener ideologías contrarias. Maurette, que defiende que la literatura es un acto de paramnesia, ha asegurado que toda la novela está hecha de retazos de libros y imágenes: «Es un gran homenaje al robo».
Por su parte, Sanz ha destacado que, en la novela, Maurette explica cómo se escribe un libro y cómo en ese proceso se busca una identidad; la ha definido como una matrioska, con diferentes historias que se van conectando; y ha puesto en valor que, en ella, se reflexiona sobre cómo «en cada humano hay algo monstruoso».
Pontón Gijón ha reivincado su plano histórico, ya que recorre varios siglos así como múltiples espacios, y ha defendido que, al final, se responden con comicidad aquellas preguntas que acompañan durante toda la historia, como «por qué somos como somos o por qué un país o una identidad son como son». La editora ha asegurado que la de Maurette es una novela que celebra el relato y el contar historias casi como proyecto de vida, y que trata también sobre la amistad, el amor, la traición y el plagio. Al final, «todos los personajes participan de ese contrabando histórico».
El contrabando ejemplar ahonda en la historia de Pablo, un aspirante a escritor «sin muchos escrúpulos» que viaja a Madrid para recuperar el manuscrito que su amigo y mentor Eduardo dejó al morir y que nunca culminó. Esta novela de Eduardo pretendía explicar «el infortunado destino de Argentina», que durante el siglo XVII configuró su economía con un sistema de comercio clandestino, que se conocía como contrabando ejemplar; y, decidido a apropiarse de la novela, Pablo se enfrentará a un proceso que le llevará a reconstruir su propia biografía.
«El sentido de lo perdido y lo inventado»
Entre sus páginas irrumpen personajes como la tía Chiquita y la enigmática Teruca; el primer italiano en pisar el Río de la Plata, Pietro Malaspina; el médico judío converso Zebulão Mendes, o el monstruo querandí, «grotesca figura folckórica cuya maldición parece pesar sobre Argentina». El contrabando ejemplar es una novela que se pregunta por «el sentido de lo perdido y lo inventado», y que, a lo largo de sus páginas, entrelaza la imaginación y la crónica sentimental de la identidad argentina.