«Zapatos rojos y los siete trolls»: Blancanieves, pero de otra manera

Esta ópera prima de animación coreana es una buena carta de presentación para el futuro profesional y artístico de sus autores

Fotograma de la película
Fotograma de la película

Vaya por delante que los exhibidores lo tienen crudo en estos tiempos de pandemia. A la preocupante falta de material palomitero que les caliente los bolsillos, se une el factor humano, eso que los alarmistas llaman miedo y los otros, prevención, para acudir a las salas pese a las muchas medidas que se toman. Realmente, ir al cine ahora mismo es riesgo cero. Esta anomalía está dando salida a filmes con apariencia de segundones, sin serlo en absoluto. Como la animación coreana Zapatos rojos y los siete trolls, cuyo título va de cara y tiene como referente a los Grimm y su Blancanieves, aunque en favor del primerizo y también guionista Sung-ho Hong, pese a reconocerle mimbres ya usados, el cesto es diferente y por eso honesto, asumible y cumpliendo el principal de los objetivos: encandilar al público infantil y entretener a sus mayores con múltiples referencias al imaginario animado de años atrás. Andan por ahí Frozen, Shrek, Enredados y alguna más, todas importadas de Hollywood por la nueva productora Locus Creative Studios, domiciliada en Corea del Sur.

Tenemos a una princesa convertida en enana por una madrastra que además es bruja. Ambas deberán hacerse con unos zapatos rojos que a la primera le devuelva su condición de bella heredera y a la segunda la saque de su actual decrepitud con la ayuda de un espejo malote. Además están Merlín, siete trolls que se las saben todas y, naturalmente, un príncipe guapetón. Para un adulto, la estructura de la trama le resultará previsible por su candidez, pero agradecerá sus guiños referenciales e incluso algunas soluciones visuales. La parroquia infantil pescará en el caladero de la ensoñación y las emociones más elementales. Evaluar el trabajo de Sung ho-Hong y sus colaboradores, a la sombra del producto Pixar, sería injusto e inapropiado, más allá de ser obra primeriza, pues ni manejaron iguales recursos ni contaron con el aparato promocional que la convierta en imprescindible. Más allá de haberse estrenado en tiempos tan convulsos y de salas deprimidas, es una buena carta de presentación para el futuro profesional y artístico de sus promotores.

«ZAPATOS ROJOS Y LOS SIETE TROLLS»

[«RED SHOES AND THE SEVEN DWARFS»]

Corea del Sur, 2019.

Directores: Sung-ho Hong, Moo-Hyun Jang, Young Sik Uhm.

Animación.

92 minutos.

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