«Mata Mua», el pulso de la baronesa Thyssen en un cuento inacabable

Miguel Lorenci / Colpisa MADRID

CULTURA

Jesús Hellín | Europa Press

Carmen Cervera reitera que no quiere vender el legendario Gauguin

21 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Érase un vez un cuadro, Mata Mua, cuyo paradero es hoy un secreto que guarda con celo su propietaria, Carmen Cervera. En otro pulso con el Gobierno, la baronesa Thyssen sacó la joya de su colección del museo homónimo amparada por la ley. Dice que no piensa venderlo, pero podría hacerlo, ya que tiene la licencia de exportación obtenida por silencio administrativo. Un permiso que ha enfrentado a los dos últimos titulares de Cultura, José Guirao y José Manuel Rodríguez Uribes, tras la salida del icónico lienzo, protagonista de un extraño viaje que quizá acabe de nuevo en el Thyssen.

La baronesa y sus abogados reiteran que su intención es que Mata Mua -significa Érase una vez- se quede en España, mientras siguen negociando el alquiler de sus cuadros. Un proceso convertido en el cuento de nunca acabar, prorrogado 16 veces sin llegar al acuerdo definitivo que supondría un final feliz.

«El Mata Mua no se vende, es el amor de mi vida. Lo adoro. Sería un sacrificio deshacerme de él, y él tampoco se quiere separar de mí, ¡si lo he comprado tres veces!», clamó la baronesa en la revista ¡Hola!. Confirmó que la tela está fuera de España y que quizá la preste para alguna exposición. «Mi ilusión es que vuelva», insiste, pero condiciona el regreso «a la negociación pendiente con el Gobierno».