«La bici lo es todo», de Robert Penn

x. f. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

El periodista y escritor británico reivindica la bicicleta como portadora de felicidad y una mejor forma de viajar para personas y paisajes

27 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

«Te presento al futuro», le dice en Dos hombres y un destino Butch Cassidy a Etta Place mientras suena Raindrops Keep Fallin’ on My Head. El futuro no es otro que una bicicleta, sobre la que el forajido hace todo tipo de piruetas: Paul Newman no recurrió a un especialista para esta escena, sino que la rodó toda él. Aunque el asaltador se deshace de la bici tirándola a una zanja, no se equivocaba: ahí venía el futuro, sobre dos ruedas, mientras él y Sundance Kid se mueven a caballo o en tren.

La famosa secuencia abre el libro La bici lo es todo, del periodista y escritor británico Robert Penn (Birmingham, 1967), quien presume de haber pedaleado casi todos los días de su vida adulta. No en vano creó una empresa de vacaciones sobre dos ruedas y recorrió en bicicleta la autopista transamazónica. Es lógico que esta pasión y este entusiasmo revivan sobre la página de este libro, que utiliza como soporte un viaje para construir la bicicleta perfecta y estructura sus capítulos en función de sus diferentes componentes.

Visión anatómica

Esta visión anatómica, tanto de la bici como de su condición de soporte a quien la monta, es el esqueleto de un libro que mezcla viajes, periodismo, historia, biografía y una narración que, sin dejar de tomar curvas y desvíos -Penn adereza sus capítulos con todo tipo de datos curiosos o interesantes, como el número de ciclistas que había en Estados Unidos en 1890 (150.000) o los diferentes nombres que tuvo el vehículo antes de ser la bici: de caballo de ocio a agitahuesos-, avanza sin despistarse en su oda al ciclismo. El resultado es un retrato de la bici que va más allá de la competición o el transporte, sino que la reivindica como portadora de felicidad y una mejor forma de viajar para personas y paisajes.