«Sin amor», tan cruda como virtuosa

CULTURA

A un cineasta singular le delata su mirada sobre la realidad, y el director ruso Andrey Zvyagintsev está entre los grandes del cine actual. Ya en el 2003, en su debut con El regreso, se llevó varios premios en el certamen de Venecia. Pese a una filmografía todavía corta, su obra es muy querida por los festivales y la crítica, como se pudo ver también con Leviatán en el 2011, igualmente reconocida, entre otros, con el Globo de Oro, y la candidatura al Óscar. Otra vez sucede con Sin amor -premio del Jurado en Cannes-, cinta en la que regresa a la complejidad de la familia con la visión de un humanista crítico con la sociedad de su tiempo y, en puntuales pinceladas, la de su propio país. Brutal la secuencia del crío (apenas diez años) llorando en la penumbra de su cuarto, mientras escucha como sus padres, a vueltas con el divorcio, discuten sobre su tutela y airean su condición de hijo no deseado. Como deprimente es el retrato de esa pareja de clase media que se odia hasta el tuétano, aunque civilizadamente… Y en esto que el niño desaparece.

Desde la primera escena, con los árboles desnudos y nevados a ambos lados del río, la fotografía -y la planificación-, con sus tonos apagados y grisáceos, sirve a la trama en una simbiosis que delata a un cineasta de altura, seguramente admirador de Tarkovski. El cielo es tan plomizo como desasosegante es lo que rodea a los dos personajes principales y sus periferias. Ella, esclava de su móvil; él, centrado en su ambición profesional. No es una familia, es una sociedad no deseada. Ambos poseen nueva pareja en la que reproducirán iguales desafectos, sentimientos inertes. Zvyagintsev te va llevando por un calvario emocional, sobre una puesta en escena acompasada al cuadro desolador pintado con trazos de cineasta mayor. Hay un momento en que la tensión del drama quizá se abra a la esperanza, pero las raíces del odio son profundas. Y al final vuelta a empezar. Nada cambia. El río y las ramas nevadas siguen allí. Esas ramas simbólicas, esa familia incapaz de sostener el alma desolada de un crío. Dejas la butaca, abrumado, consciente de haber vivido un drama filmado a lo grande.

«NELYUBOV»

Rusia, 2017.

Director: Andrey Zvyagintsev.

Intérpretes: Maryana Spivak, Aleksey Rozin, Marina Vasilyeva, Andris Keishs, Aleksey Rozin, Yanina Hope, Varvara Shmykova, Polina Aug.

Drama. 128 minutos.