Un Bradomín ilustrado

El pintor gallego Víctor López-Rúa recrea con minuciosidad gráfica el personaje de Valle-Inclán en una nueva edición de sus «Sonatas»


redacción / la voz

El Marqués de Bradomín es uno de los personajes más célebres y celebrados de Valle-Inclán. Como todo clásico, reaparece periódicamente para que cada nueva generación haga de él su propia lectura. Lo hace ahora en la edición de las cuatro Sonatas (Reino de Cordelia), en una edición de Luis Alberto de Cuenca y que ha sido ilustrada por el pintor Víctor López-Rúa (A Coruña, 1971).

Su trabajo se ha traducido en un minucioso acercamiento artístico, fruto no solo de la sensibilidad del artista hacia la prosa de Valle, sino también de la investigación histórica en torno a cada período de la biografía de Bradomín: «Desde los paisajes hasta los interiores, desde el dibujo de una cyca [una variedad de seudopalmera] de la selva baja caducifolia, hasta el uniforme carlista con los tres entorchados del general Aguirre», ejemplifica el ilustrador.

Así, la propuesta de López-Rúa va desde un joven Bradomín en la Guardia Novel del papa León XII -para lo que consultó un Espasa de 1917- a su viaje a México desde el puerto de Londres, del bullicio de los muelles del comercio colonial a un país de «jarochos, los naturales de Veracruz, chicanos y chinas, caballerangos, rancheros y bandidos plateados». La Sonata de otoño trae a Bradomín a Galicia -López-Rúa incluye un homenaje al pazo de Brandeso-, mientras que el último pasaje narra su vejez: todo un periplo vital traducido ahora a imágenes.

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