Mucho más frío que calor

Los principales defectos de «La niebla y la doncella» están en su estructura narrativa, sus descomensados personajes y su falta de sutileza


Ya puede ir rompiendo su apuesta si alguien se creyó que La niebla y la doncella podía aspirar a meterse en el selecto grupo del thriller que -sobre todo, desde el 2011 con Urbizu y su No habrá paz para los malditos, hasta el más reciente premio Goya Tarde para la ira, de Raúl Arévalo- está consolidando el género español. Por varias y muy sólidas razones, cuya responsabilidad recae como una losa sobre el guionista y director debutante, Andrés M. Koppel, de origen alemán y familia canaria. Y es que sus principales defectos están en su estructura narrativa, sus descompensados personajes y en su falta de sutileza, que se extiende a escenas en el linde del disparate -la del afeitado poscoital es un delirio- y a diálogos una y mil veces escuchados. Sin entrar a valorar el original literario, la tercera entrega de Lorenzo Silva sobre los miembros de la Guardia Civil sargento Rubén Bevilacqua y cabo Virginia Chamorro -seguramente, el material de partida tenía sus posibilidades-, pero en la película ni están ni se le esperan.

Ambos personajes ya tuvieron una primera oportunidad en la mejor redondeada El alquimista impaciente, en el 2002, bajo dirección de Patricia Ferreira, y a saber si la elección de Quim Gutiérrez y Aura Garrido fue la más afortunada, e incluso meter en el lote a Verónica Echegui, de la que ahorraremos comentario para evitar spoiler. Los dos primeros llegan a la isla de La Gomera para reabrir el caso de un asesinato que achacan a un político local, pero al que no han podido trincar por falta de pruebas. Son sus primeros minutos, los mejor cerrados de una trama que se descoyunta a zancadas, dejando entrever, sin embargo, mimbres llamados a la confección de un mejor cesto. Quizá en su obsesión por irse a lo verosímil y a los métodos de actuación de la UCO, la trama se haya quedado escasa. Se puede hacer buen thriller a la europea-mírese al cine nórdico- aun recurriendo a artificios del género, pero, sobre todo, cuidando las emociones. Se supone que tensión y suspense, conmoción al cabo, deben preservarse. Aquí, por lo visto no fue posible o se descartó.

Ficha técnica

«LA NIEBLA Y LA DONCELLA». España, 2017. Director: André M. Koppel. Intérpretes: Quim Gutiérrez, Aura Garrido, Verónica Echegui, Roberto Álamo, Paola Bontempi, Santi López, Sanny van Heteren, Quique Medina. Thriller. 104 minutos.

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