Hace veinticinco años se estrenó Los Krays, más que violenta película sobre las figuras reales de dos gemelos, reyes del crimen en el Londres de los sesenta. Lo mejor de aquel filme era su insistencia en el complejo de Edipo de los delincuentes -estupenda la mamá sangrienta, Billie Whitelaw- interpretados por los hermanos Kemp, del grupo Spandau Ballet. Y la cosa tenía un pase, incluido un modesto pero sórdido análisis de la sociedad británica de la época.
La versión que nos llega ahora -por cierto, ¡hay otra más que se acaba de estrenar en el Reino Unido!- apenas cuenta algo que no sea el choque entre las personalidades de los gemelos, y se asienta, casi exclusivamente, en el doble papel que el actor de moda Tom Hardy se ha empeñado en componer. Hardy es bueno, sin duda; tiene «mucha presencia», como se decía antes, y es capaz de cualquier cosa, de ser Mad Max o el Bane de Batman, actuando tras mordazas y máscaras, o de aguantar una película él solito, sin salir del coche y hablando por el móvil en Locke. Pero ese afán por los desafíos seguramente será la perdición del actor, al que le va más el laconismo -notable en La entrega- que el puro exceso.
Hardy borda al Kray menos loco, pero el Kray esquizofrénico, con los dientes con piorrea y los ataques de ira, le ha quedado una caricatura, fuera del tono del filme. El director lo ha dejado hacer, está claro. Y ya nadie es James Cagney.
Para la televisión, Hardy hizo el Heathcliff de Cumbres Borrascosas, el Bill Sikes de Oliver Twist y el sádico y barbado gánster judío en la serie Peaky Blinders. Todos esos están aquí, como en una antología de los trastornados que ha encarnado el actor.
Un hermano es la ruina del otro, nos viene a decir con su voz en off la pequeña novia Emily Browning. Y, sí, hay algo de Jekyl y Hyde en el libreto de Legend y, quizá también, un poquito del Inseparables de Cronenberg. Pero Brian Helgeland ha preferido quedarse en la superficie de los monstruos, en lugar de profundizar más allá de sus lazos de sangre.
Ficha técnica
«LEGEND». Gran Bretaña, 2015. Director: Brian Helgeland. Intérpretes: Tom Hardy, Emily Browning, David Thewlis, Christopher Eccleston, Paul Anderson, Chaz Palminteri. Thriller. 132 minutos.