Eufemismos

Beatriz Pallas ENCADENADOS

CULTURA

19 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Cualquiera que sea ventrílocuo, saltador de trampolín o bailarín de claqué y que aspire a exhibir sus cualidades en la tele, debería escoger un concurso de talentos donde lo juzgue Santiago Segura. No ha de ser difícil. Elija el programa que elija, lo probable es que en el jurado estén él y toda esa nómina de especialistas que van, de cadena en cadena, asesorando a quienes aspiran a entrar en el mundo del espectáculo.

Lo curioso de este trasvase de togas es observar el diferente prisma con que se enjuicia a los novatos en las distintas cadenas. En programas como Tú sí que vales es primordial llevar la autoestima blindada bajo varias capas de hormigón armado para no venirse abajo ante un tropiezo. Tu cara me suena es más blanco, pero las puñaladas almibaradas con humor forman parte del juego y abonan las audiencias.

Pero si lo que el principiante busca en realidad es empatía y una palmada en el hombro, TVE es su lugar. Lo más singular de ese déjà vu que es Insuperables son los eufemismos y circunloquios con que los jueces despachan a los que no dan la talla. «Con todo el cariño, pero no»; «me has gustado, pero no». La educación siempre por delante, por algo es servicio público. Dentro y fuera de TVE, Santiago Segura se sitúa siempre en esa zona de confort que es su papel de árbitro condescendiente que apadrinaría a todo el mundo. Por eso, aspirantes retraídos o temerosos, Segura es su hombre.