La ciudad que despertó sus sentidos

La Voz

CULTURA

El 14 de abril de 1895 fue el último día que Pablo Ruiz Picasso pasó en A Coruña. Sin embargo la pegada que la ciudad dejó en él estuvo presente en toda su carrera, algo que reconocería posteriormente en varias entrevistas, donde confesaba que fue en esta etapa gallega en la que se despertaron sus sentidos. Su familia y él habían llegado cuatro años antes a la ciudad coruñesa, donde su padre trabajó como profesor en el instituto Eusebio da Guarda, donde también estudiaría el joven Picasso -considerado un alumno díscolo- y donde también empezaría a pintar. Este libro recoge con minuciosidad toda esa etapa, en la que también se habla de los compañeros del artista, de cómo era la sociedad de entonces, de su primer amor, y de la trágica muerte de su hermana Conchita, un hecho que marcaría el nacimiento del Picasso pintor.