Para el director de la capitalidad cultural, Galicia es parte de su público
08 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Guimarães es una de las capitales europeas da cultura. Desde el inicio de este año, la ciudad que se reclama cuna de Portugal y que está situada a menos de 100 kilómetros de la frontera gallega, intenta combatir la crisis con una combinación de actividades culturales, procesos de creación y la intención de que todo eso permanezca en la ciudad cuando termine el año.
-¿Cuál es la línea de programación que tiene la capitalidad?
-Tenemos tres temas obligatorios: la participación, la ciudad y Europa. Intentamos adaptar esos argumentos a las posibilidades de la ciudad que, entre sus características, tiene un 50% de su población menor de 30 años. Tenemos 800 iniciativas y la capitalidad no es un conjunto de espectáculos, ni un festival, es un proceso que intenta cambiar la ciudad y en el que está presente la memoria, el futuro, la participación y la tecnología.
-¿Qué va a quedar de ese proceso cuando acabe?
-Para cuando termine pretendemos que la cultura esté en el centro de la vida pública, política, de una manera efectiva. Estamos construyendo el futuro y queremos que la ciudad cambie hacia ese futuro.
-¿Qué tipo de públicos busca la celebración?
-Primeiro buscamos la participación de nuestro público más directo. Buscamos la participación directa de manera muy diversa. La programación se organiza en cuatro trimestres y ahora estamos en el de la participación. Entre junio y septiembre será el de los eventos más grandes, espectáculos para públicos más amplios.
-¿Qué papel tienen Galicia y su cultura en la programación?
-Hay participación gallega en algunas de las programaciones de la capitalidad. Pero, curiosamente, recibimos muchas más propuestas de países más lejanos de Europa que gallegas. Esto quiere decir que hay una distancia entre Galicia y Guimarães que no corresponde con los kilómetros. Nosotros no consideramos al público gallego como internacional, lo consideramos como parte de nuestro público y tenemos que ser capaces de explicar que es necesaria una conexión cultural más estrecha que es fundamental y que tiene que ir más allá de la lógica turística. Guimarães está mucho más cerca de Vigo que de Lisboa, tenemos que dar cada día un paso.