El semiólogo, pensador y novelista presumió de que en un solo mes ha vendido 600.000 ejemplares de su novela. «No entiendo por qué, o es que estamos todos locos, lo que es posible porque votan a Berlusconi, o bien es porque habla de cosas que también suceden hoy», explicó Eco, en su primera andanada al primer ministro italiano.
El autor optó por la segunda explicación y relacionó su libro con un tema que no puede ser más actual, las filtraciones de Wikileaks de los cables del Departamento de Estado. Se refirió a algo que repite el falsificador de su novela, que cuando se fabrica un documento para los servicios secretos «no hace falta darles noticias extraordinarias, sino las que ya han sido publicadas», porque «son tan vagos que solo se creen lo que saben ya». «Exactamente esto es lo que ocurre con Wikileaks, que recogen lo que ya se ha publicado», concluyó.
Pero, en todo caso, el autor de Apocalípticos e integrados señaló que la filtración marca un punto de inflexión, ya que hasta ahora se hablaba del control del poder sobre los ciudadanos, como el del Gran Herman o de Orwell, y ahora se ha pasado a un escenario en el que todos controlan al poder, lo que «cambia totalmente la relación de fuerzas en el mundo contemporáneo». Pero esta «transparencia total» también tiene su peligro, porque «el poder necesita secreto, reserva, confidencialidad». Il Professore aseguró que no sabe en qué quedará todo esto, «puede que se vuelva a los mensajeros a caballo», dijo con su habitual ironía.