El islandés Indridason triunfa con el género negro, que cree poco creíble en su país por la baja criminalidad

José Oliva / Efe

CULTURA

09 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Con más de cinco millones de ejemplares vendidos, el islandés Arnaldur Indridason considera que los crímenes de la novela negra nórdica han de tener un plus de verosimilitud, pues «el lector no traga cualquier cosa» y ha avanzado que la bancarrota islandesa estará en el eje argumental de su próxima obra.

Hasta 1997, cuando Indridason publicó su primera novela, Synir duftsins , el género negro no tenía público en Islandia, una circunstancia que el autor explica: «Los escritores islandeses menospreciaban el noir por considerarlo un género inferior. Y en un país con poca criminalidad tampoco resultaba muy creíble».

«Si quieres escribir una novela negra para un público islandés, debes prepararla cuidadosamente, para que sea realista y sobre todo verosímil», advierte.

Indridason es el padre de Erlendur Sveinsson, el protagonista de diez de sus historias, que ya forma parte del elenco internacional de los mejores personajes del género y que acaba de desembarcar en España con la última entrega, La voz (RBA).

Se confiesa heredero de la «novela social» de los pioneros del género en los países nórdicos, la pareja formada por los suecos Sjowall y Wahloo, los autores que más han influido en su escritura.