Repasando su filmografía, superior a las doscientas películas, al menos seis de ellas se rodaron total o parcialmente en Galicia desde que en 1965 Fernando Palacios abrió la terna con La familia? y uno más . Dos en particular le colmaron de reconocimientos profesionales y contribuyeron a realzar su variante de actor dramático, cuando su especialidad hasta ese momento eran registros cómicos en secundarios memorables.
En El bosque del lobo , rodada en 1970 a las órdenes de Pedro Olea, recreaba un argumento de Carlos Martínez Barbeito y encarnaba a Benito Freire, buhonero psicópata de mediados del XIX, que recorría fragas y aldeas de Galicia asesinando a mujeres y hombres, creyéndose hombre lobo.
Un año después, por Mi querida señorita, para Jaime de Armiñán, incluso aspiró al Oscar a la mejor película extranjera. Su papel de travestida Adela Castro sorprendió a George Cukor, que lo incluyó en Viajes con mi tía, en 1972. Atrás quedaban las más rutinarias Operación Plus Ultra y Los guardiamarinas , ambas de 1966 y rodadas a las órdenes de Pedro Lazaga.
Cerró la terna cuando ya frecuentaba menos el cine, con O xogo das mensaxes invisibles , filmada en 1992 con el vigués Juan Pinzás en la dirección.