El cuento infantil es el género que más se resiste al formato de texto digital

La Voz

CULTURA

El libro electrónico tiene importantes ventajas. Comodidad, ocupa poco espacio, gran capacidad de almacenamiento, apenas coge polvo en comparación con los libros en papel... Pero hay una serie de características que hacen pensar que no llegará a sustituir a los volúmenes que nacieron con el ingenio de Gutenberg.

Uno de los formatos con los que, por el momento, no puede competir la tecnología son los libros infantiles, como apunta el empresario Miguel Ángel Ferrero. Páginas con grandes coloridos, con papel de distintas texturas -incluso telas o lanas- y mecanismos para que los niños jueguen con ellos o desarrollen sus primeras habilidades con las manos no están al alcance de los modelos digitales. «Además son frágiles para el manejo infantil», advierte Ferrero.

O lees tú o leo yo

Otro de los posibles inconvenientes surge precisamente de la gran capacidad de almacenamiento que tienen los libros electrónicos, ya que un solo aparato puede guardar varios miles según el alcance de su memoria. Mientras un lector tenga ese e-book en uso, los demás no podrán consultar al tiempo ninguno de los títulos que esté almacenado en ese aparato.

La opción, a día de hoy, es tener varios aparatos con la misma biblioteca digital cargada.