Santiago tendrá un nuevo auditorio en un edificio histórico

R.?M.

CULTURA

Caixanova recuperará dos edificios emblemáticos del casco viejo compostelano para instalar sus sedes social y cultural en la capital gallega. Se trata de dos inmuebles de 2.000 y 3.000 metros cuadrados, que distan escasos metros entre sí y que estarán en servicio entre finales del 2009 y principios del 2010. La antigua sede del Banco Gallego en la plaza de Cervantes se convertirá tras su rehabilitación en el centro social de la entidad financiera, mientras que el inmueble del Preguntoiro que hasta hace diez años acogió los conocidos Almacenes El Pilar será su sede cultural en Santiago.

La compra de este último edificio se cerró recientemente, tras dos lustros de inactividad y varios intentos frustrados de ponerlo en valor con usos comerciales, para contribuir a revitalizar la zona y evitar un mayor deterioro. Precisamente, por la historia que arrastra este inmueble desde su cierre, su próxima reapertura ha generado gran expectación en la ciudad, aunque el camino no está expedito todavía. Esa sede en concreto no admite el uso cultural al que está destinada, lo que implicará la previa modificación puntual del Plan Especial de la Ciudad Histórica. La medida cuenta con el beneplácito municipal y el Ayuntamiento iniciará en las próximas semanas el trámite para dicha modificación, a petición de Caixanova. En cualquier caso, no se espera que esa cuestión quede resuelta hasta el verano. Mientras, la entidad financiera afrontará la redacción de los proyectos básicos de intervención en ambos edificios.

Auditorio con 700 plazas

En el inmueble del Preguntoiro, el que fue pazo de los condes de Gimondi, Caixanova habilitará un auditorio con aforo para 700 personas. Con sótano, planta baja y dos alturas, además del bajocubierta, el edificio albergará diversas manifestaciones de las artes escénicas y musicales, en las que destacarán ciclos estables de teatro y música. También estará abierto a la celebración de convenciones, congresos y otros eventos, dentro del objetivo de la entidad de recuperar el patrimonio histórico, así como de contribuir a la dinamización cultural y turística de la ciudad, y en concreto del casco histórico.

La futura sede cultural apenas tiene elementos que conservar en su interior, por las sucesivas reformas que sufrió el edificio. Sin embargo, no es ese el caso del inmueble de Cervantes, el futuro centro social, que conserva elementos de interés. La intervención en ambos coincidirá en la apertura de espacios diáfanos y funcionales.

El centro social permitirá a Caixanova exponer parte de su colección de arte gallego, así como disponer también en Santiago de una escuela de negocios y acercar a la capital sus iniciativas en materia de conservación medioambiental, asistencia e integración social y propuestas para la juventud y los emprendedores.

Se da la casualidad de que el arquitecto que dirigirá la rehabilitación de este edificio del siglo XIX, José Luis Pereiro, es bisnieto del hombre que lo diseñó, Manuel Pereiro.