Stuttgart y los coches

La Voz

CULTURA

Paseo por la ciudad de la Damiler-Chrysler

27 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Poco podía pensar el duque Liutolf de Surabia que, cuando en el año 950 bautizó con el nombre de Stuttgart un criadero de caballos, se convertiría en uno de los centros econoómicos de Alemania. Lo es, sobre todo, por los coches: sede de Damiler (ahora con el apellido Chrysler) y de la Porsche. Asentada en el suroeste del país, con cerca de 600.000 habitantes, Stuttgart floreció primero gracias a su tradición vinicultora. Su Museo del Vino es una cita para los amantes de lo que no sea cerveza. Inspeccionar los viñedos de la zona y hacer un amago de excursión a la cercana Selva Negra es una opción para los que vayan con más tiempo. Ciudad palaciega, varias muestras de su majestuosidad se concentran en la Plaza del Palacio, que alberga el Palacio Antiguo, el Nuevo, el Colegio Real, el Edificio del Arte y la Antigua Cancillería. Todo presidido por la Columna del Homenaje. Lugar de nacimiento de Hegel, vio cómo en 1890 nacía la empresa Daimler, que fabricaría en 1886 su primer automóvil con motor de gasolina. La cosa le fue bien, y hoy da nombre también al estadio donde España jugará con Túnez. Otra empresa que pasea el nombre de Stuttgart por el mundo es Bosch.