«Pero, ¿ésta soy yo? Pues sí, pero hace algo más de cuarenta años, no me extraña que no te reconozcas». Éste es uno de los comentarios que más se escuchan al visitar la exposición de fotografías antiguas, que desde el pasado mes de julio se exhibe en el local social de Présaras. La idea de realizar esta muestra surgió hace más de dos años, cuando la asociación sociocultural Campo de San Miguel decidió recuperar imágenes de una desaparecida fábrica de helados, que durante muchos años fue el principal motor económico de la zona. La búsqueda fue infructuosa, pero la respuesta de los vecinos fue tan buena que decidieron realizar una exposición de fotos antiguas. Puerta por puerta, las seis mujeres que integran la asociación cultural -«no es que no admitamos a hombres, es que ninguno se ofrece a participar», explica Consuelo Paz- fueron recuperando la historia de este núcleo de Vilasantar a través de imágenes. «Fue un éxito, la gente se emocionaba cuando nos dejaba las fotos, nos contaba muchas historias y era muy curioso ver cómo eran incapaces de reconocerse en fotos de hace muchos años», recuerda Consuelo Paz, tesorera del colectivo. Trescientas En total, se reunieron más de trescientas instantáneas, la más antigua data de 1908 y es una imagen de la señora más rica del pueblo rodeada de sus amigas. «La mayoría de las fotografías se encontraban en muy mal estado, y nos costó mucho trabajo escanearlas. Además, en el local sólo podemos exponer 192 porque no nos cogen todas», explica. Aunque en un principio la muestra sólo iba a estar abierta un mes, el gran éxito ha hecho que se prorrogue hasta el 12 de octubre. «Durante los primeros días, aunque el horario de cierre era a las ocho de la tarde, a las diez y media de la noche teníamos que echar a la gente porque seguía viniendo», dice Paz, al mismo tiempo que anuncia que ya están preparando una segunda exposición.