Las dos vidas de la Terraza de Sada

La declaración BIC de este año impulsará el icono de la villa


Sada

El origen del actual BIC de la Terraza de Sada hay que buscarlo en el relleno coruñés, así denominado por tratarse de un espacio ganado al mar en la segunda mitad del siglo XIX sobre el que se instalaron los jardines de Méndez Núñez y en el que pronto proliferaron locales destinados al esparcimiento, en particular los llamados aguaduchos o kioscos que expendían bebidas y disponían de terrazas con mesas y sillas para su consumición. Estos locales fueron los antecedentes del Kiosco Alfonso y de La Terraza, emblemas de la belle epoque coruñesa que emergieron a partir de ellos en el período 1912-1913: en el caso de la Terraza, en abril de 1912 se inauguró el primitivo pabellón en madera constituido por planta baja, terraza exterior y azotea abierta protegida por lonas, a la que se accedía por escaleras laterales también abiertas.

 El 1 de octubre los propietarios solicitaron una ampliación y reforma que se consumó en mayo de 1913. Fue entonces cuando quedó terminado el edificio en madera, concebido sobre proyecto del arquitecto Antonio López Hernández, unos 11 metros más largo que el anterior y en el que quedaron cerradas la planta superior y las escaleras, que es el que hoy en día se encuentra, con algunas reformas posteriores, en Sada. La construcción, de estilo modernista o art nouveau con elementos acristalados de colores y formas ovaladas en la decoración de ventanas y puertas, cumplió a partir de entonces funciones no solo de cafetería y restaurante sino también de local de reunión, salón de baile y de festejos, uno de los más importantes de la capital coruñesa en esa época.  

Ampliación

El cambio se inició en noviembre de 1919 cuando, tras haber absorbido el espacio de un pequeño Kiosco colindante, los hermanos Feal, responsables de La Terraza, solicitaron una nueva ampliación. El proyecto del arquitecto Antonio de Mesa presentado a tal fin contemplaba el mantenimiento del edificio en madera de 1913 como cuerpo central pero lo dejaba abrochado entre dos robustas estructuras de hormigón de estilo ecléctico situadas a ambos lados. El Ayuntamiento, con fecha 21 de enero de 1920, rechazó este proyecto, instando en su lugar a la realización de un edificio nuevo enteramente construido en cemento. Es probable que en esa decisión pesara más el reciente incendio del pabellón Lino (ocurrido en 1919 y también sito en el relleno) que la mezcla de estilos resultante. Se veía con buenos ojos sustituir el edificio original por otro más amplio y sólido, el que acabaría siendo la actual Terraza de A Coruña, hoy sede de RTVE.

Presentado el proyecto para esta nueva edificación, también a cargo de Antonio de Mesa, fue aprobado en marzo de 1920, comenzando los trabajos para su construcción en diciembre del mismo año. Afortunadamente, se prefirió no derribar la antigua, sino desmontarla pieza a pieza para después llevarla en barco a Sada. Este traslado se efectuó en el año 1921, pero no fue reinaugurada, con algunos retoques en su arquitectura, hasta el 29 de junio de 1923, tras la puesta en marcha de la línea de tranvía que unía A Coruña con la villa mariñana, que entró en funcionamiento el 1 de enero de ese mismo año y que tenía su última parada precisamente junto a la Terraza.

Ahora que esta ha sido reconocida como monumento, procede reconocer el buen sentido de quienes, hace justo un siglo, optaron por su traslado en vez de su demolición, permitiéndole así tener una segunda vida.

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