24 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.
Los más jóvenes le dieron a las Escuelas Luis Calvo la mayor alegría. Los alevines de primer año consiguieron la victoria que necesitaban ante el Rayo Sadense y se proclamaron campeones de liga. El partido quedó encarrilado gracias a un disparo de Sergio Capelán desde el centro del campo que sorprendió al portero mariñán. Los tantos de Manu y Mauro apuntillaron a un rival que nunca ofreció sensación de peligro. Al final del encuentro hubo celebración por todo lo alto y, a pesar de que Elduayen quiso evitar la tradicional ducha, acabó siendo perseguido y empapado por sus jóvenes discípulos.