La obra no figura en los presupuestos de ningún organismo y Fomento solo asegura que tendrá los planos listos este año
17 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Los atascos se repiten en Alfonso Molina con insistente frecuencia. Cada vez que se produce en un accidente en la vía de mayor intensidad de tráfico de la ciudad -más de 120.000 vehículos diarios- las colas se prolongan desde el centro hasta Oleiros. Todo eso se iba a solucionar con la ampliación y mejora de la avenida, pactada entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento, pero por el momento, esa actuación sigue sin una fecha marcada en el calendario. Desde Fomento -que se hará cargo de ejecutar una obra pagada por Audasa- indicaban ayer que los trabajos están «en fase de redacción de proyecto» y se ponían como horizonte temporal para la finalización de esos planos el presente ejercicio.
Seis meses de acuerdo
Teóricamente el proyecto ya estaba terminado con el anterior gobierno local. Aunque el actual paralizó el plan y abrió un largo debate para cambiar la estética de la avenida, las modificaciones no fueron esenciales y afectan, sobre todo, a los laterales de la vía, con más zonas verdes y sendas peatonales. Han pasado casi seis meses desde que consistorio y ministerio alcanzaran un punto de encuentro después de meses de discusiones. Sin embargo, ese tiempo no ha sido suficiente para añadir esos cambios al trazado.
Desde el Ayuntamiento acusaban ayer a Fomento de «inacción» y le pedían que sacara a licitación las actuaciones previstas lo antes posible para evitar, precisamente, que se siguieran repitiendo atascos como los ocurridos durante las últimas semanas. «Estamos agardando, con moita preocupación, a que Fomento cumpra o pactado», dijo el alcalde, Xulio Ferreiro.
En la situación actual, es bastante factible que los coruñeses no vean las obras terminadas antes de mediados o finales del 2020. En Fomento indican que el plan tendrá que pasar también por un período de exposición pública. Es decir, que al plazo para acabar los planos -este año- habrá que sumar al menos un mes para se puedan conocer los detalles y presentar alegaciones, después se contestará a esas alegaciones y antes de poder sacar la obra a licitación habrá que asignarle la partida presupuestaria correspondiente. Los concursos públicos para grandes inversiones tienen plazos largos, pues la oferta debe publicarse en varios boletines antes de la adjudicación y firma del contrato. Hasta bien entrado el 2018 es poco probable -si no se abrevia con el proyecto- que se llegue a ese punto. Entonces todavía habría que esperar a la ejecución de unos trabajos que el propio ministerio considera que llevarán entre 18 y 24 meses. Eso si por el camino no surgen nuevos escollos.
Miles de conductores, atrapados otra vez por tres accidentes que colapsaron los accesos
Ayer se vivió una nueva jornada de retenciones en las vías de acceso a la ciudad. El colapso de tráfico se debió, una vez más y ya es el tercer día en menos de una semana, a distintos accidentes ocurridos en la avenida de Alfonso Molina, que volvió a demostrar su escasa capacidad par absorber la circulación que por ella discurre.
El primer siniestro ocurrió sobre las ocho de la mañana en sentido salida de A Coruña, a la altura del concesionario de la Seat. En el accidente se vieron involucrados tres vehículos, uno de ellos una ambulancia que iba vacía. «Me quería incorporar a la gasolinera, me despisté y choque contra el coche», indicó el chófer del vehículo sanitario.
El automóvil quedó inmovilizado en el carril central. La circulación lenta no tardó ni cinco minutos en generar colas. Así, sobre las 8.10 horas las retenciones ya afectaban a los conductores que circulaban por Linares Rivas. Y así hasta pasadas las 9.00 horas, después de que minutos antes se retirase el vehículo afectado.
Casi a la misma hora tuvo lugar otro accidente en sentido entrada a la ciudad. Este siniestro, en el que se vieron involucrados tres automóviles, causó pequeñas retenciones. El problema de tráfico se vio incrementado cuando minutos después se registró otra colisión a la altura de Palavea.
A partir de ahí, las colas volvieron a llegar hasta Santa Cristina, Perillo, hasta el kilómetro 4,5 de la AP-9 y afectó a varias carreteras del área metropolitana.