Pedro Sánchez prueba los percebes... crudos

OLEIROS

Vecinos de Oleiros que jugaban de pequeños en el Campo da Feira del municipio, donde hoy se levanta la Casa Consistorial, celebraron su tradicional comida de confraternidad.
Vecinos de Oleiros que jugaban de pequeños en el Campo da Feira del municipio, donde hoy se levanta la Casa Consistorial, celebraron su tradicional comida de confraternidad. paco rodríguez

El líder socialista no dudó en aceptar la invitación de las pescantinas de la plaza de Lugo

11 mar 2016 . Actualizado a las 18:29 h.

Un político en un mercado se expone a todo. Incluso a probar un percebe al que le faltaba agua, sal y los padrenuestros o avemarías. Se lo ofreció a Pedro Sánchez la placera Genma Santos y el líder socialista se lo metió en la boca. No es el primer político en clave nacional que pasea por la plaza de Lugo, pero pocas veces alguno levantó tanta expectación y probó percebes sin cocer. «Lo que hay que hacer para ser presidente», se escuchó decir a alguien de su comitiva. «Ven aquí, Pedriño, que te quiero dar un abrazo», le dijo una vendedora veterana con las manos llenas de tinta de calamar. Mónica, otra trabajadora del peixe describe así al hombre que sigue aspirando a ser presidente del Gobierno: «Es guapísimo, muy alto, amable y cariñoso». Le dio la mano, un par de besos y le echó agallas para hacerse una foto con él y susurrarle al oído: «Mirar más por los autónomos, que nos tenéis abandonados y somos los que mantenemos el país». Siguen los gritos al paso del político. Parece la noche en que Almodóvar ganó el Oscar. «Pedroooooo», grita la placera de enfrente emulando a Penélope Cruz. Otra rebusca en su memoria. «Rajoy vino cuando estábamos en el mercado provisional de la plaza de Pontevedra y ?Freijoo? (una particular versión del presidente de la Xunta fusionada una erre por el medio) vino alguna vez por aquí», rememora. Gritos, incluso alaridos, fotos, selfies, besos, más besos, abrazos. Si ayer llega a haber elecciones igual el partido socialista ganaba en el Ensanche. Hubo alguna vendedora que protestó. Fueron minoría. «Mejor que venga aquí y que no vaya a Marineda», le espeta otra, mientras Pedro Sánchez sale a repartir sonrisas al exterior con el sabor en la boca del percebe crudo.

Un beso de foto

Color en lugar de blanco y negro. Y en vez de Alfred Eisenstaedt, el legendario fotógrafo que inmortalizó en 1945 uno de los besos más conocidos de la historia, Jacobo Gayo, un profesional gallego de la imagen. Para su nueva campaña de primavera, Marineda City recreó el momento en el que un marinero besa a una enfermera en Times Square el día de la victoria de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial. 71 años después se encargó del estilismo Fernando Suárez, director de la escuela Formarte, con la ayuda de cuatro alumnas. Los modelos fueron el coruñés Enrique García y la ponferradina Alicia Anta. Ahí tienen un momento de la sesión en el Obelisco. Una anécdota, la perrita, Cova, fue la estrella de la sesión de fotos y acaparó la atención de todos. «Parece una perra de película de cine», comentan.

Amigos de Oleiros

«Jugábamos en el Campo da Feira, donde está ahora el edificio del Ayuntamiento», recuerdan. Son los Amigos de Oleiros, una peña cuyos integrantes se conocen desde que eran pequeños. «Empezamos en la peña 6 y ahora somos 45, todos de la parroquia de Santa María de Oleiros. Al principio quedábamos para comer en A Catedral, al lado de la plaza, pero, al ser tantos, tuvimos que reservar en el Royal Palace», destacan. Ahí los tienen, como cuando eran niños pero con unos añitos más.