1Empezó la semana de los Reyes Magos. Ayer por la tarde se repitió la imagen de cada año por estas fechas, la de centenares de niños y padres haciendo cola en María Pita para fotografiarse con Melchor, Gaspar y Baltasar y, en algunos casos, entregarles la carta con la lista de peticiones. Es una de las grandes colas de la Navidad coruñesa, junto con la de la lotería La Favorita y la que se forma para conseguir el roscón de Glaccé. Desde el Ayuntamiento informan de que tanto hoy como mañana, de 17 a 20.30 horas, los magos de Oriente repetirán ubicación y volverán a sentarse en los tronos reales, que este año, al igual que el escenario, son algo distintos a los utilizados en las pasadas fiestas. En la cabalgata, excepto en Baltasar, que va a ser igual al de siempre, también habrá algunos cambios estéticos.
Pasión belenística
2«Cuento con la ayuda de un electricista y un carpintero, pero la parte superior, la de las figuras y la decoración la monto yo. Es mejor, así no discuto con nadie», me comenta sonriente el párroco de Oleiros Guillermo Taboada, hermano de los también sacerdotes Rafael y Julio. No podía dejar pasar estas fechas sin hablar del belén que desde hace más de 40 años se instala en la iglesia parroquial oleirense y que cuenta con «más de 500 figuras, algunas con movimiento, nieve y hasta niebla», apunta su impulsor. En total son 40 metros cuadrados de instalación efímera (el fin de semana empezará a desmontarse) que puede visitarse por las tardes.
En casa de Paco Otero
3De Oleiros me voy a Carnoedo. En el primer lunes del nuevo año tuve la oportunidad de compartir almuerzo con viejos compañeros de la radio en casa de Francisco Otero, Paco, que fue técnico de sonido durante una etapa de su vida profesional. Ya pasaron muchos años desde entonces, más de dos décadas, pero nadie se pudo olvidar de aquel joven sonriente apasionado de la tecnología. Por desgracia la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) se cruzó en su camino y desde hace 16 hace frente a la enfermedad con una fuerza de voluntad digna de admiración. «Es un luchador, y ese espíritu nos lo contagia a los que le rodeamos. Sus médicos se asombran porque rompió todas las estadísticas conocidas», comenta Damaris, su esposa y pieza clave. Paco estuvo con nosotros en la mesa y, aunque no puede hablar, expresó con sus ojos la enorme satisfacción que sentía al verse rodeado de tantos amigos. Y se emocionó cuando le entregaron distintos regalos, entre ellos una válvula de transmisión de las que se utilizaban cuando él era técnico a la que le agregaron una pequeña placa con una dedicatoria y la frase «para que la radio funcione». La actriz Mela Casal, que también acudió a la comida, comentó que su cuñado, aquejado de la misma enfermedad, cambió de mentalidad cuando conoció a Paco y ahora es su referencia. En realidad es un ejemplo para todos.