La procesión saldrá mañana del templo parroquial acompañada por cientos de devotos
23 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.? Cuenta la leyenda que en su peregrinaje por estas tierras el Apóstol se encontró cansado y en una casa de A Santiña le dieron cobijo y manutención hasta que se recuperó. En agradecimiento a la hospitalidad de la familía que lo ayudó, el santo prometió que en esa finca madurarían todos los años las primeras uvas y el maíz de cada cosecha.
Los vecinos del barrio de O Burgo reviven desde tiempo inmemorial esta tradición ofreciendo a su patrón los primeros fruros maduros del año. Y todos los 24 de julio, víspera de la festividad del Apóstol, trasladan a hombros la imagen del santo desde el templo parroquial hasta la casa benefactora, en el número 95 de la calle de A Santiña.
Allí, la familia Couto, actual propietaria, le coloca en el bastón racimos de uvas maduras y unas espigas de maíz, continuando el desfile por un tramo del Camino Portugués para regresar luego a la iglesia parroquial.
En la fachada de la citada casa de A Santiña, una placa y un mosaico del pintor pontevedrés Eduardo Dios recuerdan que en ese lugar fue atendido el Apóstol Santiago y se le ofrecieron los primeros frutos del año.
Las primeras menciones a este rito se remontan a la Edad Media y el simbolismo, según algunos especialistas, podría tener su origen en creencias paganas que después se habrían cristianizado.
La procesión saldrá mañana, domingo, a las 20 horas con la participación de cientos de devotos. Y el lunes, a partir de las 12.30 horas volverá a pasearse por las calles del barrio de O Burgo la imagen de Santiaguiño, junto con la de Santa Ana, esta vez con acompañamiento de los estandartes de la Asociación de Amigos do Camiño Portugués y de la Cofradía del Apóstol Santiago.