La huelga de médicos suma y sigue: «Nos quieren cansados, nos quieren callados»
A CORUÑA CIUDAD
Los profesionales reclaman al Gobierno un estatuto propio y a la Xunta que negocie para poner fin al paro indefinido en atención primaria
18 mar 2026 . Actualizado a las 14:06 h.Médicos del Hospital Universitario de A Coruña (Chuac) volvieron a concentrarse este miércoles a las puertas del centro, convocados por el sindicato O'Mega dentro de la doble protesta que vienen desarrollando con múltiples movilizaciones. Coincidiendo con la huelga del estatuto marco, con la que reclaman que el colectivo cuente con una normativa propia que recoja sus singularidades y atienda las especiales condiciones de su trabajo, también exigen a la Consellería de Sanidade que negocie para poner fin al paro indefinido que desde hace dos semanas secunda la atención primaria y que, según el sindicato, ha supuesto ya la cancelación de más de 60.000 consultas en centros de salud de la comunidad.
Portando carteles con leyendas como «Médico cansando, paciente maltratado», «Ministra, escoita, médicos en loita» o «Nuestra esclavitud perjudica tu salud», los concentrados volvieron a poner de manifiesto que las Administraciones «nos quieren cansados, nos quieren callados», algo a lo que no están dispuestos dada la precarización que, según denuncian, arrastra la profesión. La Consellería de Sanidade señaló que la huelga de este miércoles alcanzó el 24,8% en el caso del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña y el 3,48 % en los centros de atención primaria del área sanitaria de A Coruña y Cee, cifras muy alejadas de las estimaciones de los convocantes, que consideran el seguimiento muy elevado y similar al de convocatorias anteriores, donde se superó el 80 %.
Según los afectados, el Ministerio de Sanidad intenta «igualar por abajo» las condiciones profesionales y retributivas e impide que las reivindicaciones del colectivo sean atendidas y recogidas en un estatuto propio, corrigiendo lo que consideran agravios con respecto a otros profesionales. Además de contar con un ámbito de negociación propio, con mesas específicas de representación y negociación a nivel autonómico y estatal, reclaman una limitación de la jornada semanal, que las horas adicionales se paguen más que la hora ordinaria y que computen para la jubilación. Consideran también irrenunciable limitar las guardias, regular los descansos, eliminar la movilidad forzosa y modificar las condiciones de flexibilidad para la jubilación, con posibilidad del retiro anticipado sin penalizaciones mediante coeficientes que reconozcan la penosidad y el sistema de guardias.