La Xunta se concentra en el gasto social

Los grandes proyectos son el CEIP de Mesoiro, el centro Amizar y una residencia de mayores


a Coruña / La Voz

El mismo escenario de los últimos años. Finalizadas las grandes obras que se proyectaron cuando arrancó el milenio, como la tercera ronda, el soterramiento del tráfico en la Marina o las obras de Tabacos y Urxencias del Chuac, la inversión de la Xunta en la ciudad debe limitarse a proyectos puntuales que el año que viene girarán hacia lo social.

Las principales inversiones recogidas en el proyecto de presupuestos de la Administración autonómica son la construcción del nuevo CEIP de Novo Mesoiro y del espacio Amizar, que se levantará en el edificio de la antigua delegación de Sanidad y dará servicio a las entidades sociales de la ciudad. Está previsto invertir algo más de tres millones en cada uno de esos inmuebles.

La Xunta también aportará 714.000 euros para la construcción de una residencia de mayores de 150 plazas, para la que el Ayuntamiento ha aprobado ceder una finca en Eirís-Tras do hospital, en el entorno del Chuac.

Además, se destinarán casi 2,5 millones para la construcción de 40 viviendas de protección oficial en el parque Ofimático, y se mejorará la instalación eléctrica del CIFP de Someso con un desembolso de 300.000 euros.

Como ya se había anunciado, las cuentas también incluyen una partida de un millón de euros para el plan director del Chuac. Esos fondos servirán para plantear la futura ampliación del hospital, anunciada esta semana por el presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijoo.

Quizá esa sea la próxima gran obra de la ciudad, pero aún deberá superar largos trámites antes de que se ponga en marcha. Mientras tanto, las inversiones siguen siendo relativamente moderadas, en la línea de lo que planteó el gobierno local de la Marea cuando tomó posesión en el 2015 y rechazó las «obras faraónicas».

Más inversiones

Pese a esa moderación, la inversión de la Xunta en la ciudad aumentará en el 2019. Según la presidenta del PP local y candidata a la alcaldía, Beatriz Mato, el incremento es del 14 % y asciende en total a 77 millones de euros.

Esa cifra incluye inversiones en el área metropolitana, y otros desembolsos de la Administración gallega que, aunque en ocasiones son millonarios, suelen pasar desapercibidos. Entre ellos se pueden incluir casi 2,2 millones para mantener el servicio de guardacostas, casi un millón de euros para mejorar la eficiencia energética de edificios administrativos, 160.000 euros para obras de mejora en centros educativos históricos de la ciudad, casi 3,2 millones para los programas autonómicos de vacunación, 800.000 euros para el plan de aprendizaje de idiomas extranjeros, más de 10,6 millones para el plan gallego de financiación universitaria, más de 7,5 millones para modernización de equipos hospitalarios, otros 1,2 millones para el proyecto Código 100 -con el que el Gobierno gallego intenta abordar el problema del envejecimiento-, más de un millón de euros en mejoras de la administración de Facenda..., y así hasta llegar a la citada cifra millonaria.

Planes de años previos

Por su naturaleza, pocas de esas inversiones se dejarán notar en el paisaje urbano de la ciudad. Sí lo harán las viviendas del Ofimático, el nuevo colegio de Mesoiro, la residencia de mayores o el centro Amizar, aunque será difícil que sorprendan a los vecinos porque las inversiones vienen de ejercicios previos, con la excepción de la residencia de mayores.

El espacio social Amizar ya aparecía en las cuentas de este año con más de 2,1 millones. El colegio y los pisos sociales vienen incluso de más atrás, pero su tramitación fue más larga de lo previsto. El caso más llamativo es el de las 40 viviendas sociales del Ofimático. La Xunta pidió licencia para construirlas en diciembre del 2016, pero el Ayuntamiento se la denegó nueve meses después, alegando problemas en el proyecto. La Xunta volvió a solicitar el permiso tras corregirlos, y el gobierno local se lo dio al fin el pasado mes de junio. Más de un año y medio después de pedirlo por primera vez.

A la falta de nuevas grandes obras se ha sumado esa falta de entendimiento entre Administraciones para configurar cuatro años de modesta inversión en la ciudad. La falta de acuerdo se ha traducido en el estancamiento de proyectos como la renovación del mercado y construcción de un centro de salud en Santa Lucía, que Ayuntamiento y Xunta iban a emprender juntos en el 2015. Hoy el mercado sigue igual, y el centro de salud sigue a la espera de una parcela.

La intermodal se queda con solo 150.000 euros para rehacer el proyecto

Los presupuestos de la Xunta confirman que A Coruña ha perdido el tren de la primera generación de estaciones intermodales de Galicia. El Gobierno gallego ya advirtió que sería así en el otoño del 2017, cuando el Ayuntamiento rechazó el proyecto que se le había presentado -a pesar de que según la Xunta se hizo de acuerdo a sus directrices- y se hizo necesario licitar uno nuevo. Está previsto prepararlo el año que viene con un gasto de 150.000 euros. Para ese entonces ya estarán en obras las estaciones de Santiago. Vigo, Ourense y Pontevedra, que sí han llegado a tiempo y contarán con fondos muy superiores para sus proyectos.

A Coruña debía estar en el cuarteto de salida, pero ha sido adelantada por Pontevedra, que aceleró los trámites administrativos mientras en María Pita se exigía corregir el proyecto. La ciudad que gobierna el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores pudo adelantar porque, al tener los trámites más avanzados, las obras se podrán ejecutar antes de que termine el 2020, cuando dejan de tener validez los fondos europeos disponibles para esas infraestructuras de transporte.

Los retrasos en A Coruña evitarán que la estación cuente con fondos de la UE. Las obras deberán ser financiada por la Xunta, lo que alargará los plazos.

Tanto Xulio Ferreiro como sus concejales han acusado en reiteradas ocasiones al Ejecutivo gallego de bloquear la estación con fines electorales y para perjudicar a su partido, la Marea Atlántica. Pero esa acusación pierde fuerza cuando se atiende a la situación de las urbes que sí contarán con la estación. En Pontevedra, como ya se ha mencionado, gobierna el BNG. En Vigo, los socialistas de Abel Caballero, uno de los mayores críticos del Ejecutivo de Feijoo. En Santiago, donde se hace la mayor inversión, ostenta el bastón de mando Martiño Noriega, de Compostela Aberta, una marea gallega. Solo Ourense, que recibe la segunda inversión más baja, cuenta con un alcalde del PP.

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