Alfonso Molina, la tercera ronda y la plaza de Ourense suman gran parte de las 68 horas anuales de retenciones que padecen los conductores coruñeses
10 may 2018 . Actualizado a las 10:29 h.A Coruña, según un estudio de Tom Tom, el navegador más popular del mercado, se posiciona como la ciudad 236.ª del mundo y la décima urbe de España en que los conductores pierden más tiempo en retenciones y atascos. A Coruña vive una condensación viaria similar a Valencia con 787.808 habitantes, mayor que Róterdam (631.155 habitantes) o Nueva Orleáns, con 378.715 residentes.
Indica el estudio que los coruñeses pierden 68 horas al año en colas interminables de coches, una congestión que influye de manera importante en el coste empresarial. El problema de los atascos en la ciudad se complicó todavía más por las obras que se están realizando esta semana en el túnel de O Parrote. Estas actuaciones continuarán desde hoy «co peche completo deste ramal durante catro xornadas, dende as 8.00 horas de hoxe ata as 7.00 do luns», indicaron desde la concejalía de Mobilidade Sostible.
Sin embargo, y a pesar de estos datos, las autoridades, Fomento, la Xunta y el Ayuntamiento, aún continúan «en una discusión sin sentido, inútil e irresponsable y sin buscar una solución al problema de la movilidad en la ciudad», contó Rafael Palombo, un taxista.
El proyecto de ampliación de Alfonso Molina «ahí está y casi nada se sabe de él», indicó Fernando Montero, un trabajador de una empresa de autobuses. Más miedo le da a este conductor «la falta de soluciones en el centro de la ciudad». Cree «que las horas punta son insufribles. Quedas atascado en Alfonso Molina, en Linares Rivas, en la Avenida do Porto. Es un sinvivir. Casi nunca llego a mi casa para comer con mis hijos», dijo este profesional.
Según varios conductores consultados, la movilidad en A Coruña «va de mal en peor», manifestó Sito Luaces, un conductor que ayer por la mañana se vio atrapado durante casi media hora en la calle Veramar.
Agustín Aguirre conduce diariamente para ir a su trabajo en el polígono de Pocomaco. Asegura que todo el mundo estaba ilusionado con la puesta en marcha de la tercera ronda, «suponíamos que iba a ser una solución para evitar la avenida de As Xubias y de Alfonso Molina», dijo este conductor. Sin embargo cree que la supuesta mejora con esta vía «se quedó en agua de borrajas».
Aguirre lo explica: «Es inútil la construcción de una carretera para mejorar la salida y la entrada de una ciudad si cuando llegas a la rotonda del pavo real, hacia Manuel Murguía, te encuentras con semáforos, pasos de cebra y una rotonda», criticó este conductor. Alfonso Iglesias también critica las dificultades de acceder desde Alfonso Molina al centro de la ciudad. Viene desde Bergondo a A Coruña a trabajar: «Cuando finaliza la avenida y te quieres incorporar a Linares Rivas tienes que esperar hasta 40 minutos o más», indicó.
A Coruña «es una auténtica ratonera», dijo el taxista Palombo. No solamente son las entradas y salidas de la urbe: «Es imposible circular por los polígonos industriales, sobre todo por A Grela, y es difícil viajar hasta Novo Mesoiro», explicó este profesional del servicio público.
Los usuarios comprenden el difícil diseño de la ciudad: «Pero creemos que es muy posible mejorar la viabilidad con un mejor estudio de la red semafórica y de la habilitación de rotondas», dijeron.
Los usuarios piden que se mejore la movilidad en Alfonso Molina
Los conductores conocen muy bien cuáles son los puntos que impiden una buena circulación por la ciudad. La mayoría creen que la tercera ronda iba a significar una mejora para la movilidad viaria de A Coruña: «Pero se quedó corta», indicó Perfecto Sanz, un taxista.
Cree este profesional «que los ingenieros no estuvieron muy acertados». Piensa que la finalización de este vial, «que sí favorece, y mucho, la circulación», no puede terminar «en una avenida con semáforos, pasos de cebra y rotondas».
Es conocedor de que allí existe un instituto, ahora Padre Rubinos, campos de deportes, incluso Riazor, «pero se deberían sortear las vías con pasos de peatones elevados o hacer un viaducto para acceder a Manuel Murguía», dijo Perfecto.
Algo similar ocurre en la rotonda de Eduardo Diz, en A Grela. Raúl Sánchez, un trabajador del polígono manifestó que cuando se construyó el viaducto «se avisó de que los viales iban a ser insuficientes. Nadie hizo caso y ahora existen atascos todos los días en hora punta», subrayó Sánchez.
Unos túneles con problemas
Y a casi todos los conductores se les viene a la cabeza el funcionamiento del túnel del Parrote. Este subterráneo es señalado y criticado por la mayoría de los chóferes. Dicen de él «que no es normal que en tan poco tiempo se tenga que cerrar tantas veces para repararlo causando, atascos hasta la Ciudad Vieja y el paseo marítimo». Y creen que esta obra, en el tramo de María Pita, debería tener más altura «para permitir el paso de vehículos pesados y de mayor envergadura».