«Mi vecino es un roedor»

A CORUÑA CIUDAD

Residentes y comerciantes de las calles Emilia Pardo Bazán, Marcial del Adalid y la avenida de Finisterre denuncian la insalubridad de edificios en estado de abandono

25 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Parece mentira que en pleno centro de la ciudad te puedas encontrar con esta situación. Pero es algo que pasa todos los días: vas por la calle y ves pasar ratas enormes, porque aquí las ratas parecen conejos». Pilar Clavijo es vecina del número 32 de la calle Emilia Pardo Bazán y asegura que justo al lado de su edificio la situación es «insostenible». El número 34 está deshabitado desde hace al menos veinte años y el progresivo deterioro del inmueble lo ha convertido en un «nido de ratas».

Los vecinos han denunciado este problema en varias ocasiones y de hecho todavía guardan los documentos del año 2004 que así lo acreditan. La última denuncia la presentó Pilar Clavijo el pasado 14 de abril. «Todavía estoy esperando a que venga alguien del Ayuntamiento», se queja.

Pero a estas alturas, la situación es ya «la intemerata», como describe Antonio López, responsable del lavado de coches Codesal. Explica que hace un par de semanas un empleado mató a escobazos una rata «que era como un conejo, impresionante» y que se había colado por el portalón. «Nosotros lo tenemos siempre abierto, porque somos un lavado de coches y entran y salen constantemente los vehículos», explica. Pero también es la puerta de entrada para los roedores que anidan en el 34 de esa misma calle. «Yo no sé ni puedo hablar sobre el resto de locales, pero a nosotros ya se nos han colado varias veces», asegura Antonio López.

También gaviotas

La situación ha llegado hasta tal punto, según denuncian los afectados, que por la noche escuchan constantemente ruidos «y notan cómo las ratas suben por las paredes». Por si fuera poco, en el número 34 de Emilia Pardo Bazán también anidan las gaviotas, con las molestias que ello supone para el vecindario, sobre todo en las épocas de cría cuando estas aves suelen volverse algo agresivas. De hecho, los operarios encargados de retirar los nidos de gaviotas o pinchar sus huevos para controlar la población de estas aves en la ciudad no pudieron acceder al tejado del número 34 por su mal estado. «No entendemos cómo en una calle tan céntrica, justo al lado de la plaza de Vigo, el Ayuntamiento puede tolerar esta situación. El propietario ni rehabilita ni mantiene el edificio en buenas condiciones, y eso afecta a toda la calle», denuncian los afectados.

Muy cerca de allí, en el número 9 de Marcial del Adalid, se da un problema parecido. En este caso, sin embargo, el edificio abandonado es nido de gaviotas. Entran y salen, concretamente, del quinto piso.

Otra situación de insalubridad denunciada por vecinos es la del número 105 de la avenida de Finisterre. El Ayuntamiento inició el pasado mes de septiembre un expediente de ruinas y exigió a los propietarios del edificio que tomase las medidas de seguridad oportunas en la fachada y en la estructura del inmueble. Al no haberlo hecho, Urbanismo volvió a hacer el mismo requerimiento, también sin resultado positivo. El pasado 31 de marzo reiteró su petición y, a día de hoy, el inmueble sigue estando en la misma situación denunciada por los ciudadanos.

Orzán

Desde la asociación de vecinos del Orzán también se han movilizado en los últimos años para exigir al Ayuntamiento que tome cartas en el asunto respecto a la presencia de innumerables edificios en estado ruinoso que con el paso del tiempo se han convertido en focos de insalubridad. Para solucionar el problema el Ayuntamiento ha emprendido un plan de rehabilitación que incluye la obligatoriedad de sus propietarios de cuidar esos edificios y mantenerlos limpios, cosa que no ha fructificado, según miembros de esta asociación. Hay decenas de casas «que están a punto de caer», denuncian.