Análisis | Así actúan las gaviotas Comen desde nueces a palomas, se pelean por los mejores tejados, viven 20 años y son agresivas en el momento de la cría
15 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La concesionaria del servicio de control de aves, Locus Avis, inició el lunes sus visitas a los tejados. Los operarios se enfrentan a la gaviota, un pájaro de mucho cuidado: carroñero y muy listo. ¿Cuáles son los barrios más afectados? Según Locus Avis, Os Castros, Ciudad Vieja y Monte Alto. Comparten dos factores de alto riesgo: son cercanos al puerto y tienen casas viejas. En A Coruña están censadas 750 parejas residentes, es decir, que crían en la ciudad. Además, hay cerca decenas de miles (en las Sisargas, unas 10.000 residentes). Muchas de éstas nos visitan. ¿Qué molestias producen? Entre el 15 de julio y el 15 de agosto, los ruidos son insoportables, especialmente en los pisos altos. Cuando los pollos empiezan a volar a mediados de julio, los adultos intentan expulsar de los tejados a los que no son de su familia: hay muertos, casi siempre infantiles. En esa época, a veces también están a la greña los adultos. A finales de agosto, los pollos que sobreviven se quedan solos en el tejado que se han ganado y las molestias remiten. Además de los ruidos, las gaviotas llenan aceras, tejados, coches y terrazas de excrementos. Y cuando empiezan las lluvias, en septiembre, sus nidos atascan los canalones. ¿Qué comen? De todo: cierre bien los contenedores de la calle durante una temporada. Los operarios de Locus Avis se encontraron lleno de nueces el tejado de Nuevos Ministerios, uno de los puntos que visitaron el primer día de campaña. En otros tejados han visto numerosos huesos de costilleta. Roban pescado y marisco en el puerto, lo que sea en el exterior de los mercados, restos de comida en los patios de recreo y las playas, gusanos, insectos, palomas... ¿Cuánto viven? Una media de veinte años. A los cuatro se empiezan a reproducir. Sólo hacen una puesta, salvo cuando se les quitan los huevos: entonces realizan dos y, si se les vuelve a retirar el nido, algunas hasta tres. ¿Atacan? Son agresivas en los momentos de cría. «Sueltan excrementos, hacen vuelos rasantes intimidatorios, gritan y golpean con sus patas, pero nunca me han dado con el pico», dice Miguel Álvarez, biólogo de Locus Avis. ¿Cómo se puede luchar contra ellas? Las cintas antigaviotas (que emiten destellos al contacto con el sol), la colocación de una red de cedés unidos por nilón para lograr ese mismo efecto o los aparatos que emiten sonidos que presuntamente ahuyentan a estas aves no son efectivos, según Álvarez. Para reducir las molestias, este experto recomienda los pinchos antigaviotas, que evitan que se posen: el metro cuesta entre 10 y 12 euros. Además, claro, de recurrir al servicio gratuito de retirada de nidos y huevos, para lo que ya se puede llamar al 010.