Criollos, 2; sardinas, 0

Fernando Molezún A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

El churrasco se impone como menú en la noche de San Juan debido al elevado precio de las sardinas, hasta 10 euros el kilo

20 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando llegan las hogueras, los precios de la sardina se disparan. Por eso, en los últimos años, el pescado azul está dejando de ser el protagonista de la noche meiga, y está siendo sustituido por otros manjares igualmente sabrosos, pero mucho más baratos. Estos días, el precio medio del kilo de sardinas rondaba los siete euros. Pero el pasado fin de semana alcanzó ya los diez y a medida que se acerque la noche en cuestión no parará de subir, según cuenta Rosa Ovelleira desde su puesto del mercado de la plaza de Pontevedra. Lo caro que pueda llegar a estar el codiciado pescado dependerá de la oferta que haya. «Este San Juan hay poca sardina, porque hubo parrocha todo el año y eso se nota ahora», afirma la pescantina que, además, advierte sobre el tamaño de las piezas: «Hay mucho medianillo, la que no es la pequeña ni ha crecido del todo». Pero si algunos notan el encarecimiento de la sardina para mal, otros sacan su beneficio. Es el caso del carnicero Manuel Vidal, también de la plaza de Pontevedra, que matiza que el churrasco «no sustituye a la sardina, sino que se incorpora al menú». Lo bueno que tienen los chorizos criollos, es que «su precio no sube como las flores por Difuntos, es estable todo el año», dice Manuel, costillar en mano. El presidente de la asociación de vecinos del Barrio de las Flores, Manuel López Concheiro, afirma que en San Juan «se hacen churrascadas, porque sardinas no hay quien las compre por lo caras que están». La semana que viene sí que celebrarán una sardiñada popular, cuando el precio del pescado haya vuelto a los límites racionales. Fiestas en los barrios Pero la noche del jueves, en el Barrio de las Flores, no habrá más que pequeñas reuniones de vecinos alrededor de fuegos realizados por los más jóvenes. Eso sí, en zonas que la asociación ya está acotando para este propósito. Otras agrupaciones vecinales tampoco tienen pensado organizar gran cosa, y dejan a las fiestas particulares todo el protagonismo de la noche. Algunas lo lamentan, como la de Monelos, donde dicen que deberían reunirse con el centro cívico para montar algo; o en Peruleiro, donde esperan el apoyo de la concejalía de Fiestas para potenciar estas celebraciones. Aún así, en algunos establecimientos de Matogrande repartirán sardinas entre los vecinos y en la calle de los Vinos agotarán, seguro, sus existencias.