La Empresa Gallega de Transportes Sanitarios, que cubre las urgencias en la periferia de A Coruña, decidió ayer readmitir a un trabajador al que despidió por negarse a realizar un servicio tras un turno de 24 horas. La Sala de lo Social de los juzgados coruñeses atendió ayer la reclamación de nulidad del despido a petición del trabajador, pero la patronal evitó el juicio tras reconocer que se trató de un «despido improcedente». Los hechos se remontan al pasado mes de mayo. Eran las nueve de la mañana y Fernando Méndez, conductor de ambulancia, estaba a punto de acabar su jornada laboral de 24 horas. Su último servicio consistía en trasladar a un médico al centro de salud de Cambre. Una vez realizado el viaje, recibe una llamada de urgencia en su ambulancia. Un enfermo necesita ser trasladado desde Brexo-Lema a un centro sanitario. Fernando Méndez, que se encontraba a escasos kilómetros del lugar, se negó. Estaba terriblemente cansado, agotado por el sueño tras un turno de 24 horas. Dijo por radio que se veía imposibilitado. El 061 envió entonces otra ambulancia. Pero la más cercana estaba en A Coruña y no sólo eso, su conductor no conocía Brexo-Lema. Le pidieron entonces a Fernando Méndez que le explicara por radio los caminos que debía seguir para llegar al lugar, cosa que hizo. Pero el enfermo murió. Fernando Méndez, que es delegado sindical en la empresa, se fue a dormir y al día siguiente recibió la terrible noticia de la muerte del enfermo y la de su despido. No entendía las razones de la empresa, ya que él había cumplido fielmente su horario de trabajo. Pero la empresa no se echó atrás. Hasta ayer, que reconoció la improcedencia del despido de este hombre que lleva ocho años en la profesión. Fernando Méndez se mostró satisfecho por la nueva actitud de la empresa pero lamentó que continúen los turnos de 24 horas. Este conductor aseguró que tiene hecho guardias de hasta 48 horas. «Una locura, pues pones en riesgo tu vida y la de las personas que trasladas en la ambulancia», dice. «Cansancio acumulado» El secretario comarcal de la Federación Galega de Transportes de la CIG, Ernesto López Rei, recordó las circunstancias en que el despedido se negó a hacer el servicio tras un turno de 24 horas, «por el cansancio acumulado» y porque se quedaba «dormido al volante». López Rei anunció que la CIG mantendrá sus reivindicaciones contra los turnos de 24 horas. Apuntó que si el conductor despedido, que se incorporará hoy a su puesto, no se hubiera negado a realizar el servicio se podría hablar ahora de más «víctimas» a causa de su cansancio.