Así se circulará en bicicleta por el centro

La velocidad en los Cantones se limitará a 30 porque bicis y coches compartirán allí el asfalto

Ciclistas por la avenida del ejército
Ciclistas por la avenida del ejército

A Coruña / La Voz

El nuevo carril bici que enlazará la Marina -y con ella, la totalidad del paseo- con el puente de A Pasaxe -y con él, el paseo de O Burgo- recogerá en su configuración todas las tipologías posibles de ese tipo de infraestructuras: habrá zonas de circulación separada de doble sentido, otras de sentido único, otras que transcurrirán por aceras y otras de convivencia con los coches.

La nueva vía tendrá un especial impacto en la zona centro de la ciudad, donde el encaje de las bicis con los coches y los peatones no es fácil.

Los cantones

Más despacio. La primera consecuencia del carril será una limitación de la velocidad máxima allí donde las bicis y los vehículos compartan plataforma. Ocurrirá entre el edificio de Correos -ahí arranca la zona peatonal de la Marina- y la plaza de Mina. En casi todos esos 500 metros no habrá segregación de tráfico. Realmente, no habrá carril bici, sino señales en la calzada indicando a los conductores que están en una calzada compartida con bicicletas. La zona, con todo, perdió una gran cantidad de vehículos desde que la peatonalización del centro los envió a otras vías de la ciudad.

Allí habrá que ir a 30 por hora, al igual que en la antigua carretera de As Xubias, porque por allí, con los árboles, no hay sitio para separar el carril. En los dos casos irán coches y bicis juntas, con señalización viaria indicando a los conductores la llegada a una zona de paso de ciclistas.

LInares Rivas

Uno en cada sentido. Hasta la Casa del Mar (Ramón y Cajal) habrá dos carriles bici, uno por cada sentido de la marcha. Discurrirán segregados de la circulación por resaltes de goma negra -similares a los que hay en Elviña- y por allí los ciclistas tendrán que detenerse en media decena de semáforos y salvar 11 vados de otros tantos garajes.

En los 1.325 metros que van del Colón a Tabacos desaparecerán cerca de medio centenar de plazas de aparcamiento, en la zona de Linares Rivas y sobre todo las situadas frente a la antigua fábrica reconvertida en sede judicial.

Primo de rivera

La mediana de hormigón. Por Primo de Rivera el carril sigue la misma configuración que en Linares Rivas: vía separada del tráfico por resaltes de goma negra, una en cada sentido y pegadas a las aceras de cada lado. En esa calle ha levantado fuertes críticas la mediana de hormigón, similar a las de las autopistas, que sustituye los setos que había antes. El gobierno local, que reconoce que estéticamente el resultado no es el más adecuado, busca ahora la forma de disimularlo con elementos vegetales. Esa mediana, con todo, es para separar los carriles de tráfico rodado, no a los ciclistas, que irán por cada lado pegados a la acera.

Avenida del ejército

Doble dirección. En el cruce de Ramón y Cajal el carril bici cambia de configuración y las bicis se concentrarán en una vía de doble sentido que discurrirá en paralelo al cierre de la estación de San Diego y que obligará a suprimir también las plazas de aparcamiento allí situadas, casi 40.

Los ciclistas que vayan por allí se incorporarán, a la altura de la rotonda del cruce entre la avenida del Ejército y la ronda de Outeiro, al tramo de 900 metros de carril bici existente en el parque de San Diego. Allí transcurrirá el carril por el medio de una pequeña zona verde existente pegada a la carretera.

As Xubias

Con los coches. Desde el final de San Diego enlazará con la antigua carretera de As Xubias, compartida con los coches. Al final, frente al Santiago Apóstol, se construirá una rampa -será empinada- para salvar el desnivel que hay desde esa zona hasta la avenida de A Pasaxe.

A Pasaxe

Por el Materno. En esa avenida el carril sigue siendo de doble sentido y todo él irá pegado a la parte más cercana al mar. Finalmente, las bicis llegarán al puente de A Pasaxe y lo cruzarán por abajo, enlazando con el paseo del O Burgo. Cuando se ejecute la ampliación del puente de A Pasaxe los ciclistas podrán cruzar también con seguridad al otro lado y aprovechar los carriles que en Oleiros se extienden hasta Mera.

En total, serán 4.325 metros de nuevo carril bici en la ciudad, que aprovecharán los 900 ya existentes en San Diego y que hasta ahora estaban aislados y servían solo como espacio de ocio.

La obra se licitó por 1,4 millones de euros, sufragada en su mayor parte por la Diputación y ejecutada por el Ayuntamiento. Los trabajos comenzaron recientemente y en cerca de dos semanas estarán rematados en el tramo de Primo de Rivera.

Con las obras del nuevo carril pronto será posible salir desde O Portiño y llegar a Cambre o Culleredo con mucha más seguridad que hasta ahora. De hecho, los clubes ciclistas de la ciudad coinciden en que el mayor problema de quienes practican este deporte es conseguir salir de A Coruña sin riesgos. Ni Alfonso Molina ni la avenida de A Pasaxe permiten por ahora tal cosa.

Cuando se amplíe el puente de A Pasaxe y Arteixo, finalizadas las obras del poliducto, ponga en marcha su propio enlace, se creará una red ciclista de casi 75 kilómetros. Buena parte de los carriles ya existían -49 kilómetros entre la ciudad y su área-, pero con los 25 nuevos se les da a todos continuidad y algún día se podrá pedalear sin cruzarse con los coches entre Suevos y Mera o Cecebre.

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