Embarcación autónoma anfibia

La Voz

CAMBRE

Vázquez Freire, con un diseño de su proyecto.
Vázquez Freire, con un diseño de su proyecto. paco rodríguez< / span>

09 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Una embarcación anfibia autónoma es lo que ha diseñado Enrique Vázquez Freire, un aparejador que se reconoce apasionado del mar y la pesca deportiva.

Su idea parte de utilizar el automóvil particular para salir a navegar, tras subirlo a una embarcación de fibra mediante una rampa. La tracción de las ruedas del vehículo es lo que se utiliza para la propulsión de la hélice.

«Esta solución tiene varias ventajas respecto a tener un barco, ya que no necesita fondeo, porque la embarcación podría dejarse en tierra o llevarse para el garaje de casa, y navegando se contaría con las ventajas en la cabina de las que se disfruta en un coche, desde la calefacción al aire acondicionado», comenta. Este vecino de Cambre explica que la embarcación que llevaría al automóvil no es autónoma, por lo que habría que trasladarla en un carro ya en tierra, y que está previsto que en el mar se pueda manejar tanto desde el interior del coche como desde proa o popa. Tras presentar la solicitud de la patente, ha confiado en una consultoría el desarrollo del proyecto de ingeniería y ha consultado ya con varias empresas, tanto en el sector de los astilleros como del automóvil, la posibilidad de contar con su colaboración para desarrollarla porque reconoce que necesitaría de una fuerte inversión.