Betanzos impulsa la declaración BIC de las danzas gremiales

m. m. BETANZOS / LA VOZ

BETANZOS

Las danzas gremiales son las protagonistas del calendario municipal de Betanzos del 2026
Las danzas gremiales son las protagonistas del calendario municipal de Betanzos del 2026

Este patrimonio inmaterial único se remonta a la época medieval

22 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Es uno de los objetivos del gobierno local en el plano cultural, tan importante en Betanzos. El Concello da un paso más en su protección del patrimonio municipal, en este caso, el inmaterial, para lo que solicitará a la Xunta la declaración como bien de interés cultural (BIC) de sus cuatro danzas gremiales: mariñeiros o mareantes, labradores, zapateiros, y xastres o alfaiates. La alcaldesa, María Barral, destaca que la propuesta será llevada el próximo martes día 24 a pleno, una vez que ya fue aprobada en la Comisión de Nomenclátor, Distinciones y Honores, celebrada esta semana. La primera edil indica que las danzas gremiales constituyen una de las expresiones culturales más significativas e identificativas de Betanzos, con un origen que se remonta al siglo XIV y que, tras un período de inactividad, actualmente están todas recuperadas. Las de mariñeiros y labradores a cargo de la asociación Xóvenes do Pobo, y las de zapateiros y xastres por la Escuela Municipal de Folclore.

María Barral sostiene que las danzas representan uno de los elementos más destacados de la cultura local y cuentan con un amplio respaldo social y cultural. El esfuerzo realizado a lo largo de los años por recuperar «algo único e intrínsecamente betanceiro», define, por parte de la Asociación Xóvenes do Pobo y por la escuela municipal merece también un reconocimiento «y que estas danzas gremiales tengan esa protección como bien de interés cultural inmaterial», considera. La petición, recuerda Barral, se realizará coincidiendo, además, con el 50 aniversario de la asociación de Xóvenes do Pobo, a la que el Concello concederá el Garelo Especial, una de sus máximas distinciones, este año.

Xóvenes do Pobo tomó en su día el relevo «dos nosos maiores», dice Barral, y que son los padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de los actuales danzantes, y de los voluntarios de la OJE (Organización Juvenil Española) que entre 1966 y 1980 se entregaron a la recuperación de las coreografías, los ritmos y la indumentaria históricos propios del siglo XVI.

Las cuatro danzas se mostraron todas juntas, por primera vez, una recuperadas, en los actos de celebración del 800 aniversario de la ciudad en una actuación llena «de emociones y orgullo betanceiro», concluye la regidora.