Algunos comerciantes resignados por los continuos robos, ya no presentan denuncia

Emiliano Mouzo A CORUÑA / LA VOZ

ARTEIXO

En la madrugada de ayer los ladrones asaltaron tres establecimientos y un almacén en el barrio de los Mallos

05 nov 2016 . Actualizado a las 11:53 h.

Los ladrones no dan tregua a los comerciantes de la ciudad, y es tan importante la oleada de robos que se está registrando que varios empresarios ya se resignan «y ni tan siquiera presentamos denuncia», señaló la propietaria de la floristería Nardos, asaltada en la madrugada de ayer en la calle San Vicente, en el barrio de los Mallos.

E. M.

La mujer recuerda que ya es la segunda vez que le entran en su negocio. «La primera ocasión coincidió con la víspera del día del Carmen». Su marido se desplazó al cuartel de la Policía Nacional a presentar denuncia «y se pasó allí casi todo el día, por lo que los pedidos que teníamos quedaron a medio atender, y total para no volver a saber nada del asunto», subrayó la mujer.

De la misma forma opinan otros comerciantes de la zona. José Manuel, víctima de otro asalto, fue a una cerrajería a comprarse un bombillo para sustituir el que le reventaron los ladrones. ¿No esperó a que llegasen los técnicos de la Policía Científica para que tomasen muestras que permitiesen dar con los cacos? «No», contestó rotundamente el joven empresario. «Primero porque no sé a qué hora o, incluso, qué día van a venir, y yo tengo que continuar trabajando para reponer lo que me robaron y para continuar sobreviviendo», manifestó José Manuel.

Botines menores y daños

Tanto la floristería Nardos como la peluquería de José Manuel, ubicadas a escasos metros en la calle San Vicente, fueron en la madrugada de ayer objetivo de los ladrones. Además, los cacos también asaltaron otra barbería denominada Arteixo, instalada en el bajo del número 10 de la calle Mariana Pineda, y un almacén de pinturas, también en los Mallos.

En todos los negocios extrajeron los bombillos de las puertas para acceder al interior. En Nardos sacaron dos cerraduras y se llevaron «unos veinte euros que tenía de cambio», contó la dueña. En la peluquería Arteixo se llevaron algo de calderilla que había en la registradora y tres maquinillas de cortar el pelo «que pueden costar entre 600 y 700 euros», explicó el propietario. En el negocio de José Manuel no lograron hacerse con ningún botín. «Venían a por dinero y nunca dejo nada, pero ni tan siquiera se llevaron el pequeño televisor de plasma que tengo en el local».

Todos los empresarios coinciden en señalar de la necesidad de más presencia policial en la calle, «antes aún veías a algún agente, ahora nada de nada».