LA DÁRSENA | O |
02 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.VIAJAR en coche a Sabón es casi como hacerlo hace 30 años a Saigón vestido de marine. Es una exageración que no le parecerá tal a quienes tropiezan a diario con el atasco al pie de la glorieta. Mucho hablan nuestros políticos de potenciar el tejido empresarial, cuando ni siquiera prevén carreteras para llegar hasta él.