Kasa Juana, las clases de cerámica en A Coruña que te hacen sentir como en casa
A LA ÚLTIMA
Ángela Castro es la creadora de este espacio en el que abre las puertas de su casa en Inés de Castro a la creatividad y al sentimiento de comunidad. «Quería que, además de la cerámica, este fuese también un sitio de descanso»
29 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Juana es su pequeña de dos años y medio y el nombre con el que Ángela Castro dio forma a su proyecto: Kasa Juana es su estudio de cerámica, pero no un taller al uso a pie de calle. Su estudio comparte espacio con el salón de su casa en el número 8 de Inés de Castro, una calle rodeada de talleres de manualidades y estudios de artistas, en el que Ángela ideó un lugar para aprender cerámica «y crear sentimiento de comunidad entre las chicas que vienen a las clases».
Encontró su vocación en la cerámica cuando en el año de la pandemia dejó su trabajo y se dio un tiempo para buscar otra actividad más creativa. Decidió estudiar cerámica en la escuela de artes y oficios de Victoria, que era donde residía en ese momento, y empezó primero haciendo piezas para ella. «No sabía si ese proyecto se podría convertir en mi medio de vida, aunque poco a poco lo fui consiguiendo», cuenta Ángela. En el medio llegó la pequeña Juana y la idea de tener el taller en casa cobró más fuerza: «Me permite conciliar y trabajar al mismo tiempo». «Me gusta mucho estar en casa y para mí tiene algo especial tener un espacio íntimo y acogedor en el que se genere una actividad más de grupo, de comunidad. Un sitio en el que las chicas que vienen a las clases se sientan más a gusto y podamos charlar. Que sea un espacio como de descanso, de hogar», aseguro. «Aquí todo el mundo que viene se conoce entre sí. Es como un plan de cerámica, cafecito, charla y comunidad», apunta.
En Kasa Juana hay clases anuales que siguen el calendario escolar: empiezan en septiembre y terminan en junio, con parón en las vacaciones de Navidad. Después, de forma puntual, también organiza talleres los fines de semana abiertos para que cualquier persona pueda disfrutar de la experiencia de Kasa Juana. «Intento que los talleres sean lo más particulares posibles, adaptados a los gustos de las personas que los van a hacer», explica Ángela.
Las clases de su curso anual empiezan siempre con un ejercicio para realizar una taza. «Después cada una busca inspiración y tenemos una libretita en la que van bocetando las piezas». Además de las cosas a las que dan forma en clase también organizan talleres puntuales temáticos, como uno de Navidad que acaban de celebrar en el que además de juntarse para un café también prepararon adornos navideños.