El Concello defiende la «boa saúde financieira» pese a los datos económicos y el Bloque vincula su apoyo a las medidas de corrección. El PP considera la situación un «tsunami»
13 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A falta de un año para las elecciones municipales, en María Pita se pueden estar viviendo las últimas semanas antes del habitual distanciamiento entre formaciones para posicionarse de cara a los comicios. El principal socio de gobierno del PSOE, el BNG, amenazó ayer con dejar sin vigencia el acuerdo al que llegaron alrededor del presupuesto de este año.
El motivo son los datos arrojados por la liquidación de las cuentas del año pasado y con la mirada puesta en la solución que planteará el equipo de gobierno a los nacionalistas, cuyo apoyo necesita para sacar adelante los asuntos en el salón de plenos. Mientras, el PP insiste en que la coyuntura actual no es un hecho aislado.
El pleno tomará conocimiento mañana —aunque no se debatirá— de los documentos vinculados a la liquidación presupuestaria del año pasado, entre ellos un informe del interventor municipal en el que refleja varios incumplimientos económicos: un déficit presupuestario de 6,4 millones de euros, un remanente de tesorería negativo de 9,6 millones, un gasto de 12 millones de euros por encima del límite legal y un ahorro neto de -2,3 millones de euros, aunque este podría terminar siendo positivo a la espera de determinar algunas cuestiones.
El Ayuntamiento, tranquilo
El concejal de Economía e Planificación Estratéxica, José Manuel Lage, reconoció que «se temos que facer algún axuste, farémolo, pero temos capacidade», pero defendió que el Ayuntamiento «goza dunha boa saúde financieira» a pesar de estos datos que vincula con una «foto fixa» de un momento determinado. Esto lo justificó aludiendo al cumplimiento del pago a proveedores en tiempo y forma durante los últimos siete meses, con una deuda viva en torno al 15 % y a las inversiones realizadas en los últimos años, además de indicar que hay algunos ingresos pendientes del año pasado.
Sin embargo, el Ayuntamiento tendrá que realizar movimientos para corregir el exceso de gasto de 12 millones de euros. Al contar con un plan económico-financiero vigente, esta opción fue descartada por el interventor en un segundo informe. Una operación de solicitud de crédito —con limitaciones— o ajustes en las partidas presupuestarias son las principales opciones para el Concello, que dependerá del dictamen de la Xunta y del Estado.
No será el único filtro que deberá pasar el equipo de gobierno, que necesitará del respaldo plenario del BNG. Su portavoz, Francisco Jorquera, trasladó la «preocupación» del Bloque ante estos indicadores negativos y por ello reclama «explicacións e esclarecer que medidas propón adoptar».
El portavoz de la formación fue quien cerró el acuerdo presupuestario de este año y el encargado de los asuntos económicos por parte del Bloque. Jorquera hizo pública la postura del Bloque y lanzó una advertencia: «De como se resolva esta situación, vai depender que consideremos se o acordo orzamentario ao que chegamos para este 2026 continúa a ter vixencia ou non», expuso a través de un comunicado.
Así, este podría ser el detonante que provoque el distanciamiento entre ambas formaciones tras haber recuperado la sintonía en los últimos meses con otros acuerdos, como la ordenanza de terrazas o el proyecto del parque del Agra, que también irá mañana a pleno.
La relación entre ambas formaciones ya se tensó recientemente y la candidata nacionalista criticó en los últimos días el modelo de gobierno en materias como la vivienda o la movilidad.
El PP carga contra la gestión
El portavoz del Partido Popular en A Coruña, Miguel Lorenzo, calificó de «tsunami» la situación económica del Ayuntamiento tras conocerse los incumplimientos de los principales indicadores del presupuesto del año pasado, rechazando la postura del Ayuntamiento de que se trate de una cuestión puntual.
El líder de los populares calificó a los representantes del gobierno local como «los peores gestores económicos en la historia de la ciudad».
Lorenzo explicó que ahora el Concello tendrá que atenerse a las indicaciones que realicen la Xunta y el Ministerio de Hacienda, pero que el escenario es «demoledor».
«Estamos ante un doble castigo para los coruñeses», dijo Lorenzo en relación al «recorte en las partidas presupuestarias» y al «recorte en las inversiones en los barrios». La formación preguntará por la situación económica del Ayuntamiento en el pleno de mañana, aunque ya advierte que está «en peligro» el préstamo para inversiones de este año, que asciende a 40 millones de euros.