As Toliñas, las choqueiras del carnaval en A Coruña: «No queremos un disfraz para lucir, lo nuestro es meternos con la gente»

Fernando Molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

El martes de entroido, Isabel Sánchez y Begoña Mosquera, serán homenajeadas con una placa en la calle San José

09 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Isabel Sánchez Rey (Ferrol, 1969) y Begoña Mosquera Silva (A Coruña, 1976) son dos señoras respetabilísimas que pertenecen a esa raza especial de coruñeses que cuando llega el entroido se transforman como un lobishome con la luna llena. Una del Orzán, la otra de San Amaro, y ambas choqueiras de toda la vida. Pero no fue hasta hace cuatro años que estas dos fuerzas de la naturaleza decidiesen unir sus poderes carnavalescos para convertirse en As Toliñas, el dúo que ha revolucionado la calle de la Torre hasta el punto de ser nombradas Choqueiras del Carnaval 2026 con lo que eso significa: tendrán su placa en la calle San José y son las protagonistas del cartel de las fiestas de este año. Si quieren verlas, ya saben dónde encontrarlas: «El martes de Carnaval estaremos limpiando la calle de la Torre de arriba abajo. Que hay mucho que limpiar en esta ciudad», aseguran Isa y Bego plumero en mano.

P. ¿Cómo se conocieron?

I. S. R. Fue hace ya veintitantos años. Begoña era la profesora de Infantil de mi hijo. Y después nuestras hijas fueron juntas al colegio. Casualidades de la vida. Y como las dos estamos toliñas, coincidimos muy bien y nos hicimos amigas.

P. ¿Y la afición por el carnaval?

I. S. R. Las dos éramos muy carnavaleras, pero por separado. Y nos conocimos en esa época en que, con niños muy pequeños, tampoco puedes disfrazarte a tu manera, tienes que ir con ellos, es otra cosa.

B. M. S. ¡Pero ahora que nuestros hijos ya son mayores, podemos hacer por fin lo que nos de la gana! Estamos independizadas. Aunque de casa no salen... Pero bueno, con nosotras ya no quieren venir. Dicen que les damos vergüenza [ríe]. Lo de disfrazarse siempre fue lo nuestro, lo que pasa es que ahora tenemos libertad, vamos juntas y es mucho mejor, porque nos compenetramos muy bien.

P. ¿De qué se disfrazaron en los años anteriores?

I. S. R. Hemos ido de presentadoras de televisión, de inspectoras de Hacienda y de jurado impopular.

P. ¿Jurado impopular?

B. M. S. Sí, íbamos por la calle de la torre juzgando a todos los disfraces, y les íbamos puntuando, poniéndole un menos tres o un menos quince a cada uno.

P. Este año van de mandilón y plumero.

I. S. R. Lo que queremos este año es homenajear a las madres, que bien se lo merecen. Con la zapatilla voladora, el Pronto, la revista de cotilleos, los rulos, el mandilón, el plumero... Con todas las herramientas.

P. ¿Cómo escogen el disfraz?

I. S. R. La cuestión es que podamos meternos con la gente. No queremos un disfraz para lucir, para pasearse y ya está. Lo nuestro es ir incordiando, interactuando con todo el mundo, que es lo divertido. A mi que la gente me mire el disfraz me da igual, lo que queremos es gastarles bromas. Que lo pasen bien con nosotras.

B. M. S. Probablemente este año lancemos alguna que otra zapatilla a alguno que se lo merezca. Van a caer unas cuantas.

I. S. R. Y con el pulverizador de limpiar también pulverizaremos a más de uno...

P. ¿Y no temen a una mala reacción?

I. S. R. ¡Qué va! En absoluto, todo lo contrario. La gente tiene ganas de divertirse y disfruta, se ríe con nosotras.

P. ¿Incluso cuando se disfrazaron de inspectoras de Hacienda?

B. M. S. Totalmente. Eso fue mucho. La gente escapaba de nosotras. Bueno, menos las inspectoras de Hacienda de verdad, que nos encontramos unas cuantas y todas querían sacarse fotos con nosotras. Nos llamaban compañeras [ríe].

P. ¿Cómo se han tomado ser las Choqueiras del Carnaval 2026?

P. V. Las primeras sorprendidas somos nosotras. No nos lo esperábamos. Que se fijan en lo que te lo curras está muy bien.

P. ¿Cómo les dijeron que iban a ser homenajeadas?

I. D. P. Nos llamaron las comparsas para decirnos que nos iban a proponer al Ayuntamiento. Alucinamos. Ya el año pasado, en plena calle de la Torre, nos interrogaron. Nos hicieron una especie de entrevista y de ahí salió.

«A lo mejor colábamos como youtuberas, vergüenza no tenemos ninguna»

El sentido del humor de As Toliñas es algo natural: «Nos compaginamos muy bien, nos seguimos muy bien el rollo la una a la otra. No llevamos nada ensayado, es todo improvisado», aseguran.

P. ¿Han pensado en profesionalizarse y llevar As Toliñas más allá del carnaval?

B. M. S. ¡A lo mejor colábamos como youtuberas! [ríe]. Vamos a donde nos lleven, nos apuntamos a un bombardeo. Vergüenza no tenemos ninguna.

I. S. R. Ya te digo yo que por nuestros respectivos trabajos lo veo bastante complicado. Yo tengo un negocio y Begoña es profesora, no nos queda mucho tiempo. De hecho el miércoles después de Carnaval ya estaremos a primera hora al pie del cañón. Que hay que trabajar.

P. ¿Se disfrazaban ya de niñas?

I. S. R. Yo me disfracé toda la vida. Cuando era pequeña vivía en el Agra del Orzán, y allí no había tanto disfraz como en Monte Alto, pero yo me disfrazaba en casa.

B. M. S. Yo lo heredé de mis padres. Me disfrazaba con ellos de niña y salíamos toda la familia en carnaval.

P. ¿Les lleva mucho tiempo elaborar el disfraz?

B. M. S. Le damos algunas vueltas desde un mes o mes y medio antes. Lanzamos ideas hasta que llegamos a un acuerdo. Las dos tenemos claro cómo debe ser el disfraz, resultón para poder jugar con él.

I. S. R. Y choqueiro. No gastamos un duro en él. Los mandilones son de su madre y el resto lo fuimos apañando por casa. Menos las pelucas, que es lo único que compramos, es todo casero, choqueiro de verdad. Lo de comprarnos un disfraz, no lo veo. No nos gusta. De hecho, ni nos presentamos nunca a un concurso. Vamos a pasarlo bien, sin más, no a ganar premios.