Un accidente en el viaducto de Loureda provoca hasta cuatro kilómetros de retenciones en la AG-55
A CORUÑA
El impacto destrozó parte del quitamiedos, que evitó que uno de los vehículos se precipitase por el desnivel
25 nov 2025 . Actualizado a las 10:49 h.Un accidente registrado a las 7.55 horas de este martes en la AG-55, a la altura del kilómetro 11 en el viaducto de Loureda, en Arteixo, provocó importantes retenciones en dirección A Coruña durante el inicio de la mañana. Según informó la Dirección General de Tráfico, en la colisión se vieron implicados dos vehículos y, aunque el siniestro fue aparatoso, no se registraron heridos graves.
En un primer momento, uno de los coches quedó atravesado en el carril izquierdo del viaducto y el segundo terminó varios metros más adelante, en el carril derecho. El impacto destrozó parte del quitamiedos, que evitó que el vehículo se precipitase por el desnivel del viaducto. «Menos mal que estaba ahí», explicaban los operarios en la zona, destacando que el guardarraíl evitó consecuencias más graves.
Lluvia intensa, baja visibilidad y riesgo de choque en cadena
El siniestro se produjo en plena hora punta, con numerosos conductores desplazándose hacia A Coruña para trabajar o llevar a sus hijos al colegio. A esa hora caía una lluvia intensa, con el asfalto muy mojado y visibilidad reducida. Incluso se baraja la posibilidad de que se produjera un segundo alcance tras el primero, debido al tráfico detenido en plena bajada desde Paiosaco.
La acumulación de vehículos obligó a cortar inicialmente el carril izquierdo, lo que provocó retenciones de hasta cuatro kilómetros. Carreteras colocó señalización preventiva ya desde el kilómetro 15, avisando de la caravana en la larga bajada hacia Loureda.
Retirada de vehículos y limpieza de la vía
La situación comenzó a desbloquearse cuando llegó la grúa y retiró el coche que había quedado más dañado, montado sobre el quitamiedos. No obstante, la vía quedó muy afectada: el vehículo había arrastrado barro, restos del guardarraíl y vegetación hasta el carril derecho. Operarios de conservación trabajaron durante la mañana retirando los restos y limpiando la calzada a mano.
Pese a la aparatosidad del accidente y al estado en el que quedaron los vehículos —uno de ellos muy destrozado—, Tráfico confirmó que no hubo heridos graves. El 112 recibió el aviso de que uno de los implicados se encontraba mareado, por lo que se movilizó asistencia sanitaria, pero no fue necesaria una intervención de gravedad.