La joven y talentosísima concertino Olatz Ruíz mostró madera de líder
15 nov 2025 . Actualizado a las 20:25 h.La delicada situación económica de la OSG obliga a tirar de imaginación al programar y a escoger obras de plantillas no muy numerosas. Especialmente atípica fue esta cita con música de cámara para cuerdas en la que la joven y talentosísima concertino, Olatz Ruiz de Gordejuela, mostró madera de líder.
Las cuerdas tocaron de pie ante el telón, y Ruiz se integró a ellas. Desde el comienzo se notó una claridad sonora y una comprensión de las obras que deja entrever que Ruiz ha hecho un gran trabajo en los ensayos, que de cara al concierto prefirió dejar en la sombra. En la Suite Saint Paul's, de Holst, se enfatizó lo folklórico con buen criterio, en una versión sustentada desde la cuerda grave, con un Finale de marcada base rítmica. La Serenata para cuerdas, de Elgar, tuvo peso lírico, con compensada distribución de planos en un larghetto central que enfatizó su melodismo y un allegretto ordenado.
Espléndida Serenata para cuerdas, de Chaikovski, puntal del concierto. Con sonido amplio y dominio del discurso, el pezzo in forma di sonatina tuvo perfecto pulso y el vals, chispeante sentido del ritmo. En la elegía pareció que el tiempo se parase, alcanzándose una profundidad dramática escalofriante en una lectura honda y emocionante enlazada al tema ruso con diferenciación rítmica controlada. Esta interpretación se recordará.
Para la Impresión nocturna, de Gaos, se unieron por sorpresa las orquestas infantiles, proyecto que la OSG desarrolla desde hace 16 años con estupendos resultados. Pese al factor sorpresa, merecían figurar en el programa. El impacto melódico de la obra se impuso y el diálogo intergeneracional añadió un plus de emoción. Se bisó el inicio de la Suite St. Paul's.
Añoramos un pasado en el que la OSG tuvo una orquesta de cámara y constatamos el compromiso de la institución con sus proyectos formativos. También descubrimos en Olatz Ruiz un talento que la orquesta no debe dejar escapar; que lograse algo tan hermoso casi sin darse la importancia que merece dice mucho bueno de ella: además de parecer humilde, es una musicaza.