De Monte Alto a O Castrillón: dónde están las 80 obras de mejora de la accesibilidad de A Coruña

La Voz A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Imagen de archivo de la renovación de la calle San Andrés
Imagen de archivo de la renovación de la calle San Andrés Eduardo Pérez

Las soluciones pasan por escaleras mecánicas cubiertas, como las de Adelaida Muro, o ampliar aceras, como se hizo en el entorno del Centro Oncológico

06 nov 2025 . Actualizado a las 11:59 h.

A Coruña, que este año rebasó el umbral de población de los 250.000 habitantes, traza su futuro sin perder de vista la evolución reciente de su pirámide demográfica. Casi un 25 % de las personas que residen en la ciudad tienen o superan los 65 años, un aspecto clave que ha puesto la accesibilidad universal en el centro de las políticas públicas municipales.

«No habrá una transformación real de la ciudad si no se apuesta por unos espacios públicos adaptados a todos los coruñeses», asegura la alcaldesa, Inés Rey, que apunta la importancia de dar respuesta a las necesidades más urgentes de cada distrito en esta materia, pero también de trabajar con una visión a medio y largo plazo para reducir el margen de errores en el futuro. Así, ejemplifica un caso: las dificultades de accesibilidad existentes en el centro de salud de O Castrillón, situado en una zona de fuertes pendientes y con un numeroso cupo de pacientes en edades ya avanzadas.

Por su orografía, este barrio es donde se encuentran varios de los Tourmalet herculinos, pero no son los únicos donde se suda la gota gorda. En Monte Alto, el ejecutivo local acaba de abrir las primeras escaleras mecánicas cubiertas de la ciudad, que salvan el desnivel existente entre las calles Adelaida Muro y Ángel Rebollo.

Inés Rey destaca la apuesta de su gobierno por la movilidad vertical, palpable también en los nuevos ascensores de Pintor Villar Chao, pero hace hincapié en las intervenciones quizá menos visibles, a pie de calle. «Hay barrios de la ciudad donde los desarrollos urbanísticos del pasado comprimieron los espacios públicos. Tenemos un ejemplo muy claro en el Agra do Orzán, donde algunas aceras son prácticamente inviables si una persona quiere pasar con una silla de ruedas o el carrito de un bebé», relata la alcaldesa.

Rey añade que se trata de «infraestructuras que se construyeron en otras épocas, cuando la accesibilidad no se tenía en cuenta como ahora. Estamos trabajando para solventar ese déficit y dar respuesta a las necesidades vecinales, sabiendo que nuestra obligación es dar soluciones colectivas, que sean útiles para el conjunto de la población», explica la alcaldesa.

Entre las mejoras que se completaron están las del mapa de calles que conecta Peruleiro con la calle Barcelona: se ensancharon las aceras, renovando los pavimentos, y también se adaptaron los pasos peatonales para reforzar la seguridad de los transeúntes y, de paso, garantizar su accesibilidad universal.

Las aceras, puntos claves

La mejora de las aceras no es un asunto menor. Rey destaca especialmente las intervenciones de accesibilidad que se completaron este año en el entorno del Centro Oncológico, en Eirís. El Concello invirtió más de 400.000 euros para actuar sobre la calle Doctor Camilo Veiras y adaptar un recorrido por el que, prácticamente a diario, circulan pacientes de la instalación sanitaria.

«De entre todas las intervenciones de accesibilidad que hemos ejecutado en estos dos años de mandato, por su simbolismo, guardo un recuerdo muy especial de esta, porque tiene un impacto realmente positivo en los exteriores del Oncológico y facilita el acceso tanto a las personas que reciben tratamiento como a sus familias y a los profesionales del hospital», afirma la alcaldesa.

Durante su conversación con La Voz, Inés Rey recalcó que toda actuación en los espacios públicos de la ciudad, sea de mayor o menor calado, se ejecuta bajo la premisa de hacerlos totalmente accesibles. Por ejemplo, en las paradas del servicio de transporte urbano, con más de 70 adaptaciones realizadas en los barrios entre el mandato pasado y el actual.

Rey apunta, además, al compromiso de su equipo de gobierno para dar respuesta a las demandas del conjunto del territorio municipal. Un caso claro es el de la zona de Feáns, donde pronto empezarán las obras de construcción de la nueva acera que conectará el núcleo poblacional con el cementerio municipal, un recorrido peatonal inexistente hasta ahora y que los vecinos de este barrio llevan lustros reclamando para evitar el riesgo que supone caminar junto a los vehículos sin un espacio reservado para ello. 

La ronda peatonal

El problema, indica la alcaldesa, es que el trabajo que queda por hacer es mucho, porque en los años anteriores al 2019 la accesibilidad «apenas interesó» a los gobiernos precedentes, con inversiones «mínimas».

En esta línea destaca el caso de cuando se planteó la ronda peatonal: a lo largo de 3,4 kilómetros fue necesario ejecutar muchas pequeñas actuaciones de mejora de la accesibilidad en lugares donde no se habían hecho nunca. Ahora la ronda peatonal es accesible.

Juegos infantiles adaptados o sensoriales para fomentar la inclusión de todos los niños

Si todo va según lo previsto, el año que viene arrancarán las obras de remodelación del área infantil de la plaza de Portugal, en Riazor, una intervención que permitirá ampliar el recinto de juegos y, de paso, incorporar nuevos columpios adaptados a niñas y niños con movilidad reducida.

Esta es otra de las líneas de acción en las que está insistiendo el gobierno municipal, ya desde el pasado mandato, cuando se inauguró el primer carrusel inclusivo de la ciudad en los jardines de Méndez Núñez. Esta instalación se tomó como el punto de partida de un amplio abanico de actuaciones en diversas áreas infantiles de la ciudad, donde se fueron incorporando nuevos juegos adaptados o sensoriales que permiten, por ejemplo, el acceso y disfrute a niños en silla de ruedas o con discapacidades visuales.

«Esta es otra cuestión a la que seguramente no se prestaba atención desde hace décadas, quizá porque antes no existía el grado de concienciación que hay ahora», explica la alcaldesa.

«Una sociedad igualitaria no puede construirse con espacios públicos habilitados para solo una parte de la población. Deben estar abiertos al uso de todos y estamos trabajando para que así sea», expone Inés Rey.