Segundo día de indignación en el consulado móvil de Colombia en A Coruña: «Nos quedamos a dormir en la puerta y ni así nos atendieron»
A CORUÑA
Decenas de colombianos residentes en Galicia se quedaron sin ser atendidos en el consulado móvil del parque de San Diego
21 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Este sábado volvió a ser una jornada difícil para decenas de colombianos residentes en Galicia. En el centro cívico de San Diego se había habilitado desde el viernes por la mañana un consulado móvil con la idea de que los ciudadanos del país sudamericano pudieran resolver trámites burocráticos urgentes. No obstante, todos los factores se alinearon para truncar el triunfo de la iniciativa. Primero, el sistema para pedir cita previa no funcionaba. Y, por si fuera poco, resultó que la gran afluencia de gente hizo insuficiente el equipo de administrativos del consulado que había llegado a la ciudad. Estaban completamente desbordados y, en el exterior del edificio, muchas personas con problemas acuciantes no pudieron ser atendidas.
«Vinimos el viernes desde As Pontes. Como no nos atendieron, nos quedamos a dormir aquí en la puerta. Una señora que nos vio nos bajó mantas. He faltado dos días al trabajo que están completamente perdidos, porque después de todo esto ni siquiera he conseguido que me atendieran», se lamenta Paula, una de las afectadas.
Lentos procesos
Hacia el final de la tarde del sábado, con la hora de cierre final ya acercándose en el reloj, eran los más los que se habían mentalizado ya de que no tendrían oportunidad de recibir la ayuda de los profesionales de la delegación diplomática. Delante les queda un camino que es de todo menos fácil. Pueden intentar pedir hora en los consulados permanentes que hay en otras partes de España, como Madrid. Pero incluso esto es un dolor de cabeza. No solo por la distancia, también por los lentos procesos. «Muchos nos quedamos sin poder renovar el pasaporte siquiera. Intentaré pedir cita en el consulado de Madrid, pero va a ser lo mismo. Es casi imposible que se te atienda. Necesitamos un consulado en Galicia», reivindica otro de los presentes entre resignado e indignado.