Con motivo de la jubilación de Katy (sentada en el escalón superior con un conjunto oscuro), la primera empleada de la tienda Pilar y Carmen, la empresa reunió a las antiguas trabajadoras
31 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El pequeño comercio es grande. Profesionales como Pilar Varela o Carmen No le dan toda la fuerza del mundo a la palabra proximidad, porque están al lado de los clientes y de las empleadas. La primera trabajadora de la firma fue Katy Bello, que en 1991 acababa de tener un hijo y se incorporó a la pionera tienda Pilar de la calle Real. Después abrieron Carmen en el bajo que dejó vacío Mundonovias. «La gente empezó a decir voy a Pilar y Carmen y acabó convirtiéndose en el nombre del negocio cuando en 1999 abrimos en Padre Feijoo», explica Carmen. 34 años después del comienzo de esta coruñesa y entrañable historia comercial aquella joven Katy se jubila. Hoy es su último día. «Siento nervios y alegría de empezar una nueva vida. Cuando entré en la empresa mi hijo tenía 7 meses y ahora tiene 34», comenta Katy en el programa Voces de Coruña de Radio Voz. «Aprovechamos esta circunstancia para tributarle un homenaje a todas las mujeres que trabajaron con nosotras y se fueron jubilando estos últimos años. Por desgracia hay algunas que ya no están entre nosotros pero nos acordamos», destaca Carmen No. En las últimas horas tuvo lugar el encuentro de antiguas empleadas, muchas de las cuales llegaron a Pilar y Carmen procedentes de tiendas que fueron cerrando como Pascual, Lanas Maruja o Kina Fernández, la historia comercial sin la que no se entendería A Coruña. Todas recibieron un álbum de fotos con recuerdos de momentos vividos y cantidad de besos y abrazos. Es la grandeza del pequeño comercio, el que siempre está a nuestro lado.