Interpretarán el «Réquiem» de Mozart reducido para piano. Es el primer paso para hacerlo con orquesta en unos meses, rindiendo entonces homenaje al recordado Antón de Santiago
11 abr 2025 . Actualizado a las 11:40 h.El Coro Infantil y Juvenil Cantabile es una referencia del canto coral gallego. Lo posicionó desde su fundación en el 2002 Pablo Carballido (que antes estuvo al frente de iniciativas que nos insuflaron amor por la música y el canto a centenares de coruñeses). Ahora, afronta su mayor reto: el Réquiem de Mozart reducido para piano. Es el primer paso para hacerlo con orquesta en unos meses, rindiendo entonces homenaje al recordado Antón de Santiago. El arranque será este sábado a las 22.00 horas en la iglesia de las Capuchinas.
Para Pablo Carballido, el Réquiem de Mozart es de las obras que más le emocionan, aunque nunca tuvo ocasión de cantarlo ni montarlo. «Ante la falta de Antón de Santiago, un maestro, un amigo y casi un padre; vi que era buen momento», explica. «Lo montamos a lo largo de casi un año y ahora que está maduro lo presentamos a piano, casi como un ensayo del proyecto que quiero hacer», termina.
Es una obra de madurez que, según Carballido, no puede asumir cualquier coro. «Veo a Cantabile en condiciones, me decidí y creo que acerté: lo dan todo y suenan muy bien. Los chicos están encantados», cuenta durante los ensayos. Aunque más adelante la idea es que el cuarteto solista lo afronten voces vinculadas a Antón de Santiago, ahora lo harán voces formadas por Carballido en la Escuela Municipal de Música «con mucho talento y de las que estoy muy orgulloso», dice el director que hará la parte de tenor solista. Al piano, Arsenio Keillin: «viene de una familia con gran tradición musical, nos acompaña hace años y ya es uno más del grupo».
La idea es armar a medio plazo un homenaje a Antón de Santiago. Carballido hubiese querido hacerlo en julio, al cumplirse tres años de su fallecimiento. «Contacté con grupos instrumentales y no pudo ser», explica. «Mi idea es presentarlo con orquesta a principios de la próxima temporada con músicos que colaboraron con Antón. Será un lujo para nosotros», refiere.
Para Carballido, Antón de Santiago era una personalidad poliédrica. «Del periodismo a la escritura, del canto a la pedagogía vocal. Formó a estudiantes, entre los que me encuentro, preparándonos para lucir nuestro trabajo y que contasen con nosotros: esa fue su lucha». De él aprendió su base sobre canto y pedagogía y cree que «no se ha hecho algo a la altura de lo que A Coruña le debe».
Orgullo Cantabile
El grupo trasciende lo musical. Años atrás, un joven integrante dijo que en Cantabile primero estaban la amistad y el respeto, después la música. «Esa respuesta aglutina la realidad de nuestro coro», dice Carballido. Para él, los miembros de Cantabile son una familia. «Pasan generaciones de niños que crecen amando la música, con un ambiente de camaradería, formando vínculos para toda la vida. Hay parejas que se conocieron cantando aquí, y ahora sus hijas son parte del coro». Sin bajar el nivel de exigencia, persigue que los chicos se diviertan mientras se forman y mantienen a Cantabile en un lugar destacado.
Ante un proyecto que nace por gusto y como primer paso para el homenaje al que durante años fue crítico musical en este periódico, Carballido recuerda a todos aquellos que «cantaron conmigo ya desde la Coral Infantil El Eco [proyecto inmediatamente anterior a Cantabile] y a quienes dieron el paso para que Cantabile fuese lo que es; así a como las juntas directivas y al equipo humano: todos ellos son mi orgullo», remarca. De entre los muchos coralistas que han pasado por Cantabile en estos años, Carballido no duda en citar nombres como los de Jesús Rodil «al que he visto crecer musical y profesionalmente y que ha paseado el nombre de Cantabile por el mundo», Pedro Martínez «que empezó cantando conmigo y ahora dirige la Coral Polifónica El Eco» o Alberto Miguélez «un talento de los que pasan pocas veces por las manos de un docente», dice. El sueño está casi a punto. El sábado, A Coruña verá el resultado.