El 26 % de los edificios de A Coruña se levantaron cuando apenas existía normativa contraincendios

M. M. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

beiramar
Marcos Miguez

Una cuarta parte del parque inmobiliario de la ciudad es anterior a 1970 en plena era de «electrificación de la demanda»

12 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La tragedia de Valencia hizo que muchos vecinos meditasen: «¿Son seguros los edificios donde vivimos?». En el caso del bloque incendiado en el barrio de Campanar el pasado 22 de febrero, en el que murieron diez personas y cuyo origen se ha confirmado en el electrodoméstico de uno de los pisos, se trata de un inmueble relativamente reciente, construido en el 2009. Más cerca, en la calle Beiramar de Perillo (Oleiros) una mujer de 52 años perdió la vida el pasado jueves, también, por un incendio en su vivienda que obligó a desalojar de madrugada a parte de los residentes.

Desde el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Galicia nos dan una serie de claves para velar por la salud de los hogares y, al mismo tiempo, de las personas que los habitan. «Según catastro, aproximadamente el 26% de los edificios de A Coruña fueron construidos antes de 1970, cuando no existía casi reglamentación en materia de instalaciones eléctricas ni protección contraincendios», traslada Pablo Pérez Vázquez, del Colegio.

Además, según catastro, más del 75 % de los inmuebles son anteriores al 2006, cuando se aprobó el actual Código Técnico de la Edificación, más estricto en cuestiones como el aislamiento térmico, pero también en seguridad. Esto no quiere decir que los inmuebles anteriores sean menos seguros, pero sí que hay que estar atentos para ponerlos al día.

Primero, hay que partir de una base, la mayor parte de la reglamentación obliga a cumplir las normas existentes en el momento de la construcción del edificio, «y salvo que se presenten fallos graves que afecten directamente a la seguridad», precisan desde el Colegio, no es obligatoria su adaptación a normativa actual.

Los extintores, desde 1996

Las actuaciones de mantenimiento correctivo sirven para alargar la vida útil de los inmuebles, pero también hay que preocuparse porque sean seguros. «A día de hoy, nos podemos encontrar edificios en el centro que todavía disponen de cableado eléctrico con aislamiento de tela», destaca Pablo Pérez Vázquez.

Muchos se levantaron antes de 1996, cuando, por normativa, no tenían la obligación de instalar extintores, «y a día de hoy siguen sin disponer de ellos. Se trata de una inversión mínima, que dota a cualquier edificio de unas medidas de protección que pueden llegar a ser fundamentales ante el comienzo de un incendio», apuntan desde el colegio.

Alertan sobre otro aspecto. «El estado de muchas instalaciones eléctricas es muy preocupante, debido al paso del tiempo y las múltiples ampliaciones que se han ido realizando sobre ellas por las reformas de las viviendas. Hay que recordar que vivimos un momento de “electrificación de la demanda” y que cada vez más se requiere de la electricidad para más servicios. Es por ello que las instalaciones eléctricas deben actualizarse y adaptarse a normativa para evitar riesgos», exponen.

Fachadas ventiladas

El incendio de Valencia, al igual que otros ocurridos con anterioridad, argumentan, «ha demostrado que las fachadas ventiladas pueden llegar a ser un factor de transmisión por el exterior del edificio, pero solo si contienen materiales inflamables». Por eso, insisten: «El aislamiento interior de este tipo de fachadas debe ser incombustible para garantizar la seguridad y es conveniente instalar barreras contraincendios cada dos o tres cantos de forjado».

Como conclusión, recuerdan que contar con equipos de protección contraincendios y tener las instalaciones térmica y eléctrica revisadas y al día son dos aspectos básicos para tener un edificio seguro.

En materia de garajes e instalaciones térmicas, remarcan que hay que disponer de una correcta sectorización de incendios que evite su propagación a los pisos: «Otra característica que muchos edificios no cumplen a día de hoy». Por otro lado, muchos inmuebles más antiguos son incapaces de cumplir la normativa a día de hoy, por lo que en estos casos, indican, es recomendable consultar y acordar las actuaciones en caso de incendio con el parque de bomberos de la ciudad.

Estos últimos años, comentan desde el colegio, han detectado que la seguridad es un factor determinante para actuar sobre las instalaciones. Este y la transición energética. «Al principio, solo los más jóvenes mostraban inquietud, pero hoy ya es una cuestión generalizada por los ahorros económicos que se consiguen y la calidad del servicio», concluyen.

De los ascensores a los garajes con puntos de recarga: las pautas que hay que cumplir

Los edificios en la actualidad, en materia de seguridad industrial, deben cumplir al menos la siguiente normativa. Por un lado, el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y las normas particulares de la empresa distribuidora, que en A Coruña es U.F.D. Cada diez años los edificios de más de 100 kilovatio deben realizar una inspección. Cada cinco años hay que revisar los garajes de más de 25 plazas y aquellos con instalación de recarga de vehículos eléctricos.

Por otra parte, el Código Técnico de la Edificación incluye el reglamento que define las instalaciones de protección contraincendios desde el 2006. También están el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), el Reglamento Técnico de Distribución y Utilización de Combustibles Gaseosos (conocido como Riglo), el Reglamento de Instalaciones Petrolíferas (RIP) y el Reglamento de Instalaciones de Protección Contraincendios (Ripci). Además, existen otros reglamentos, como el de aparatos elevadores.